El italiano Jannik Sinner, actual campeón de Wimbledon y número uno del mundo, logró avanzar a la segunda ronda tras remontar un complicado encuentro frente al serbio Miomir Kecmanovic, a quien venció en cinco sets con parciales de 4-6, 6-3, 6-7 (6), 6-2 y 6-3.
El duelo, disputado en la Pista Central y con una duración de tres horas y media, obligó a Sinner a reaccionar en dos ocasiones después de verse abajo en el marcador. Además, durante el partido sufrió una aparatosa caída sobre el césped que generó preocupación entre los asistentes.
Tras conseguir la victoria, el tenista italiano reconoció que comenzó el encuentro con cierta tensión debido a que se trataba de su primer compromiso oficial de la temporada sobre superficie de pasto, aunque se mostró satisfecho por haber encontrado la manera de darle la vuelta al partido.
Con este triunfo, Sinner evitó convertirse en el primer campeón defensor eliminado en la ronda inaugural desde que Lleyton Hewitt sufrió ese destino en 2003, un año después de conquistar el título en el All England Club.
En otro de los encuentros destacados de la jornada, Novak Djokovic debutó con una victoria sobre el chino Wu Yibing por 6-4, 5-7, 6-4 y 6-4, en un partido que concluyó bajo el techo cerrado de la Pista Central debido a la falta de luz natural. Con este resultado, el serbio mantiene un impecable récord de 21 triunfos consecutivos en primeras rondas de Wimbledon.
Por su parte, Serena Williams tiene programado su debut para este martes frente a la australiana Maya Joint, en lo que representará su primer partido de singles en casi cuatro años.
Sinner llegó al torneo después de un periodo complicado, ya que su última participación oficial había terminado con una inesperada derrota en Roland Garros, donde sufrió problemas físicos relacionados con mareos durante su encuentro frente al argentino Juan Manuel Cerúndolo.
El compromiso ante Kecmanovic se desarrolló bajo condiciones favorables, con cielo despejado y una temperatura cercana a los 24 grados centígrados.
Durante el tercer set, el italiano protagonizó uno de los momentos más llamativos del partido al ejecutar una dejada que levantó los aplausos del público. Sin embargo, instantes después perdió el equilibrio al intentar cambiar de dirección y cayó con fuerza sobre el césped, sujetándose la zona de la cadera izquierda.
Aunque la acción encendió las alarmas, Sinner restó importancia al incidente al finalizar el encuentro y aclaró que no sufrió una lesión de consideración, sino únicamente una molestia en una uña.
