El estadounidense Sam Burns firmó una histórica actuación en el British Open y llegará como líder a la ronda final del torneo, apenas unos días después del nacimiento de su segunda hija, Belle.
Burns acumuló rondas de 62 y 65 golpes entre viernes y sábado para convertirse en el primer golfista en registrar las dos vueltas consecutivas más bajas en la historia de los torneos Major. Con un acumulado de 200 golpes, iniciará la jornada decisiva con dos impactos de ventaja sobre el neozelandés Ryan Fox y el surcoreano Si Woo Kim, ambos con 202.
El golfista reconoció que su participación en el torneo estuvo cerca de no concretarse, ya que esperaba permanecer en Estados Unidos por el nacimiento de su hija. Sin embargo, fue su esposa, Caroline, quien lo animó a viajar a Inglaterra.
«Me dijo: ‘Yo me encargo de esto en casa. Ve y da lo mejor de ti'», relató Burns en conferencia de prensa.
El estadounidense explicó que incluso después del nacimiento de la pequeña Belle no tenía claro si disputaría el torneo, debido a la prioridad que representaba su familia.
Tras una primera ronda complicada, en la que cerró con tres bogeys consecutivos, Burns volvió a encontrar motivación gracias a un mensaje de su esposa.
«Ella me dijo que tenía que concentrarme en el momento y jugar donde estaban mis pies. Era justo lo que necesitaba escuchar», comentó.
El líder del torneo también reveló que antes de viajar consultó la situación con su compatriota y número uno del mundo, Scottie Scheffler, quien lo alentó a competir pese a las circunstancias familiares.
Burns buscará este domingo el primer major de su carrera, luego de que sus mejores resultados anteriores fueran dos séptimos lugares en el Masters de Augusta y el Abierto de Estados Unidos.
McIlroy critica la actitud de DeChambeau
Por otra parte, el norirlandés Rory McIlroy cuestionó el comportamiento del estadounidense Bryson DeChambeau, quien fue sancionado con dos golpes tras mejorar de manera indebida la trayectoria de su swing durante la segunda ronda.
McIlroy consideró que la penalización fue correcta y criticó el tiempo que tomó resolver el incidente.
«No voy a fingir que estoy aquí para defender a Bryson. No me cae particularmente bien. Creo que gran parte de eso es para llamar la atención», declaró.
El campeón norirlandés añadió que mantener al torneo en espera mientras se resolvía la situación «no dio una buena imagen» y afirmó que las acciones de DeChambeau justificaban plenamente la sanción impuesta por los oficiales del British Open.
