Microsoft comenzó a distribuir una nueva tecnología denominada “Perfil de Baja Latencia” dentro de la actualización opcional KB5089573 para Windows 11, herramienta diseñada para mejorar la velocidad de respuesta del sistema operativo, principalmente en computadoras antiguas o de gama baja.
De acuerdo con reportes de medios especializados como Windows Latest, la función opera de manera silenciosa en segundo plano y acelera temporalmente el procesador cuando el usuario interactúa con elementos del sistema como el menú de Inicio, la barra de búsqueda o el centro de actividades.
La tecnología incrementa automáticamente el rendimiento del CPU durante breves periodos para reducir retrasos al abrir aplicaciones o ejecutar tareas cotidianas, sin mostrar avisos o indicadores visibles en pantalla.
Según las pruebas realizadas, el cambio puede ser poco perceptible en computadoras modernas y de alto rendimiento, pero representa una mejora importante en equipos con hardware más limitado, donde la interfaz muestra mayor fluidez y menos interrupciones.
Windows Latest explicó que el Administrador de tareas tradicional de Windows no logra registrar correctamente estos aumentos temporales de velocidad debido a que la actualización de sus gráficas es demasiado lenta para detectar picos de rendimiento que duran apenas fracciones de segundo.
Por ello, especialistas recomendaron utilizar herramientas externas como HWiNFO para monitorear con mayor precisión el comportamiento del procesador y comprobar si la función ya se encuentra activa en el sistema.
Las pruebas iniciales realizadas en máquinas virtuales de bajo rendimiento mostraron incrementos importantes en el uso del procesador al abrir aplicaciones como Outlook, Microsoft Store o el navegador Edge, alcanzando en algunos casos hasta 94 por ciento de utilización temporal del CPU.
Sin embargo, en equipos de uso diario con mejores especificaciones, el principal efecto observado fue una mayor suavidad en la interfaz y una navegación más fluida dentro del sistema operativo.
El reporte señala que Microsoft mantiene una estrategia de activación escalonada, por lo que la función no se habilita automáticamente en todas las computadoras que reciben la actualización.
La compañía activa la herramienta de forma remota y progresiva para monitorear la estabilidad del sistema y detectar posibles fallas antes de una liberación masiva.
Para usuarios avanzados, existen métodos manuales para habilitar la función mediante programas externos como ViveTool, herramienta disponible en GitHub que permite activar características ocultas de Windows utilizando comandos específicos.
Hasta el momento, Microsoft no ha realizado un anuncio oficial detallado sobre esta tecnología, la cual aparece integrada dentro de mejoras generales de rendimiento incluidas en Windows 11.
