Poop Slinger, considerado uno de los videojuegos más extraños y costosos del catálogo de PlayStation 4, se encuentra en el centro de una controversia luego de que decenas de personas y tiendas especializadas comenzaran a recibir copias físicas del juego sin haberlas solicitado.
El título independiente, lanzado originalmente en 2019, ganó notoriedad por su supuesta escasez y por alcanzar precios de hasta mil 400 dólares en el mercado de reventa. Su distribuidora, Limited Rare Games, aseguró en su momento que únicamente se habían producido 100 unidades y que solo 84 lograron venderse antes de la presunta quiebra de la empresa.
Sin embargo, reportes recientes difundidos por Kotaku revelan que al menos siete tiendas de videojuegos y cerca de 40 personas recibieron paquetes anónimos con varias copias completamente selladas del juego.
Las investigaciones para identificar al responsable de los envíos no han dado resultados claros. La dirección del remitente utilizada en las etiquetas corresponde a un establecimiento comercial ajeno al caso, cuyos responsables comenzaron a recibir múltiples llamadas relacionadas con los paquetes.
De acuerdo con información citada por medios especializados, un trabajador del servicio postal confirmó que una sola persona realizó el envío simultáneo de 39 paquetes, aunque hasta el momento se desconoce su identidad y el propósito detrás de la distribución masiva.
El incremento repentino de copias disponibles impactó directamente el mercado de coleccionistas. Sitios de cotización como Price Charting reportaron una caída considerable en el valor del juego, que pasó de superar los mil dólares a ubicarse por debajo de los 700 dólares.
Algunas tiendas afectadas, como Cake Hoarder y Double Jump Games, informaron que por el momento no venderán las unidades recibidas hasta esclarecer el origen de los envíos. Incluso señalaron la posibilidad de regalarlas posteriormente.
La situación también reactivó cuestionamientos sobre la veracidad de la escasez original del juego. Diversos analistas recordaron que Sony exige pedidos mínimos cercanos a mil unidades para autorizar producciones físicas de videojuegos en PlayStation 4, lo que contradice la versión de que solo existían 100 copias.
Además, surgieron reportes sobre una presunta oferta para vender hasta 2 mil 400 unidades adicionales de Poop Slinger, lo que fortaleció sospechas de una posible estrategia de manipulación del mercado de coleccionistas.
Especialistas consideran que el caso podría tratarse de una campaña deliberada para explotar la especulación en torno a videojuegos raros y de colección, particularmente dentro del mercado retro y de ediciones limitadas.
