La iniciativa “Stop Killing Games”, impulsada para proteger la preservación digital de videojuegos, protagonizó un inusual momento dentro del Parlamento Europeo luego de que una discusión sobre derechos de los consumidores terminara desviándose hacia críticas contra la “ideología woke” en la industria gamer.
El debate buscaba analizar posibles regulaciones para impedir que las compañías eliminen el acceso a videojuegos adquiridos digitalmente mediante el cierre de servidores o la cancelación de soporte en línea.
Qué es “Stop Killing Games”
La campaña fue impulsada originalmente por Ross Scott, conocido por defender la preservación de videojuegos digitales y cuestionar que las empresas puedan inutilizar productos comprados por los usuarios.
La propuesta busca establecer normas que obliguen a las desarrolladoras a mantener formas funcionales de acceso a los juegos, incluso después del cierre oficial de servidores.
El debate parlamentario incluyó posiciones diversas sobre:
- Derechos de propiedad digital
- Preservación cultural de videojuegos
- Regulación de plataformas digitales
- Protección de consumidores
Parlamentarios discuten propiedad de videojuegos
Entre las intervenciones destacadas apareció el eurodiputado polaco Piotr Müller, quien apoyó la causa aunque advirtió sobre los riesgos de una sobrerregulación que pudiera afectar el desarrollo tecnológico europeo.
También participó el representante checo Ondřej Krutílek, quien defendió la postura empresarial al señalar que los usuarios realmente no poseen los videojuegos digitales, sino licencias de uso.
La diputada neerlandesa Catarina Vieira incluso introdujo humor al mencionar el esperado Grand Theft Auto VI.
La polémica intervención sobre Assassin’s Creed
El momento más controversial llegó con el eurodiputado eslovaco Milan Uhrik, quien desvió la discusión hacia críticas culturales y políticas.
Durante su participación aseguró que la industria de los videojuegos está siendo afectada por la “ideología woke” y la corrección política.
Como ejemplo, criticó tener que jugar como “un samurái negro” o personajes LGBTQ+ en videojuegos recientes, en aparente referencia a Assassin’s Creed Shadows, título que ha generado debates en redes desde su anuncio.
Uhrik también relacionó la situación con una supuesta pérdida de libertad de elección para los jugadores.
Una sesión que mezcló política e internet
La intervención llamó la atención porque el tema principal de la sesión estaba centrado en:
- Preservación digital
- Derechos de usuarios
- Acceso a bibliotecas virtuales
- Conservación cultural de videojuegos
Pese al desvío político, el Parlamento Europeo mostró respaldo general a continuar analizando mecanismos legales para proteger videojuegos adquiridos digitalmente.
La campaña Stop Killing Games mantiene así posibilidades de influir en futuras regulaciones europeas sobre propiedad digital y preservación de videojuegos.
