UEFA lanzó un fuerte cuestionamiento al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al asegurar que perdió la confianza del organismo europeo, pese a que decidió retirar su polémico proyecto para abrir parte de las actividades comerciales del máximo organismo del fútbol a inversionistas privados.
En un comunicado difundido este sábado, la UEFA calificó la cancelación de la iniciativa como «una victoria para todo el fútbol», aunque advirtió que el retiro del proyecto no resuelve el problema de fondo.
«La propuesta ha sido rechazada. La tarea de restablecer la confianza en la FIFA no ha hecho más que empezar», señaló el organismo presidido por Aleksander Čeferin.
El plan contemplaba la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad abierta a inversionistas privados que administraría las actividades comerciales y de eventos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo.
La propuesta generó un amplio rechazo entre federaciones y confederaciones continentales. La UEFA incluso advirtió que sus 55 asociaciones miembro podrían dejar de participar en futuras competiciones organizadas por la FIFA, incluido el Mundial, si el proyecto seguía adelante.
Ante la oposición, Infantino anunció el viernes el retiro de la iniciativa y reconoció que el proyecto había provocado divisiones.
«Tras haber escuchado atentamente todos los puntos de vista, quedó claro que el proyecto ha creado divisiones, que ya no responde al interés del objetivo inicial», expresó el dirigente.
Sin embargo, la UEFA sostuvo que el presidente de la FIFA incumplió los principios de transparencia que promovió antes de asumir el cargo en 2016 y criticó la forma en que se impulsó la propuesta.
El organismo europeo también rechazó la posibilidad de que activos comerciales relacionados con la Copa del Mundo quedaran en manos de capital privado, al considerar que ello implicaría una excesiva mercantilización del fútbol.
Como alternativa, propuso utilizar parte de las reservas financieras de la FIFA —estimadas en alrededor de 5 mil millones de dólares— para fortalecer el programa FIFA Forward, destinado al desarrollo del fútbol en las 211 asociaciones nacionales afiliadas.
La iniciativa también encontró resistencia en otras confederaciones. Concacaf manifestó su rechazo al proyecto, mientras que Confederación Asiática de Fútbol pidió un proceso de consulta más amplio. Por su parte, CONMEBOL solicitó información adicional antes de emitir una postura definitiva.
De haberse aprobado, el plan contemplaba otorgar a cada federación miembro una asignación extraordinaria de 20 millones de dólares y aumentar el financiamiento correspondiente al periodo 2027-2030. No obstante, diversos dirigentes consideraron que la FIFA cuenta con recursos suficientes y que no era necesario recurrir a inversionistas privados para incrementar el apoyo financiero a las asociaciones nacionales.
