Las acciones de Adidas registraron una caída de 11.5% después de que la compañía presentara sus resultados financieros del segundo trimestre, en los que reportó ventas récord, pero ganancias por debajo de las expectativas del mercado debido al incremento en el gasto de marketing asociado con la Copa Mundial de la FIFA.
La firma alemana informó ingresos por 6 mil 700 millones de euros (alrededor de 7 mil 700 millones de dólares), lo que representó un crecimiento interanual de 14%. No obstante, el beneficio operativo aumentó solo 5%, al ubicarse en 574 millones de euros, cifra inferior a los 623 millones de euros estimados por los analistas.
Además, la empresa mantuvo sin cambios su previsión de beneficio operativo para 2026 en aproximadamente 2 mil 300 millones de euros, por debajo de los cerca de 2 mil 500 millones de euros que esperaba el mercado, situación que generó una reacción negativa entre los inversionistas.
Como parte de su estrategia para fortalecer su presencia en Estados Unidos, Adidas realizó una importante inversión publicitaria durante la Copa Mundial de la FIFA. La compañía patrocinó a 14 selecciones nacionales, entre ellas España y Argentina, suministró el balón oficial del torneo y lanzó campañas protagonizadas por figuras como Lionel Messi, Jude Bellingham y Timothée Chalamet.
La estrategia impulsó las ventas de mercancía oficial. Adidas informó que comercializó más de 17 millones de camisetas, aproximadamente cuatro veces más que durante la Copa del Mundo de 2022, con México como el mercado de mayor demanda.
Sin embargo, el elevado gasto en promoción redujo el impacto de ese crecimiento en la rentabilidad, factor que pesó en la decisión de los inversionistas de vender sus acciones.
La compañía también señaló que su previsión anual no considera posibles reembolsos de aranceles en Estados Unidos por un monto de entre 250 y 300 millones de dólares, recursos que podrían recuperarse en el futuro.
El director ejecutivo de Adidas, Bjørn Gulden, reconoció que le sorprendió la magnitud de la caída bursátil, aunque la reacción del mercado reflejó que los inversionistas esperaban que el impulso comercial del Mundial se tradujera en un crecimiento más significativo de las utilidades, además del aumento en las ventas.
