La Selección Mexicana intensificó su preparación de cara al compromiso ante Corea del Sur, un encuentro que podría marcar el rumbo del equipo en la fase de grupos del Mundial 2026 y acercarlo al objetivo de dejar atrás la decepcionante actuación de Qatar 2022.
Bajo las órdenes de Javier Aguirre, el conjunto nacional trabajó a puerta cerrada para ajustar aspectos tácticos y definir la alineación que buscará sumar un resultado positivo frente al representativo asiático.
El antecedente más reciente entre ambas selecciones se remonta a septiembre del año pasado, cuando mexicanos y surcoreanos igualaron 2-2 en un partido amistoso. En aquella ocasión, el Tri necesitó un gol en los minutos finales para evitar la derrota, una muestra de la dificultad que representa el rival.
Durante los entrenamientos del fin de semana, el cuerpo técnico únicamente permitió el acceso a los medios durante los primeros minutos de las sesiones, tiempo en el que los futbolistas realizaron trabajos físicos y ejercicios de calentamiento, sin ofrecer pistas sobre posibles modificaciones en el once titular.
La principal preocupación para Aguirre se encuentra en la defensa. La expulsión de César Montes en el debut obliga al estratega a reorganizar la zaga, una de las posiciones con menor profundidad dentro de la convocatoria mundialista.
Todo apunta a que Edson Álvarez sería el encargado de ocupar el lugar de Montes en la central. Aunque actualmente se desempeña como mediocampista, el jugador surgido del América conoce bien la posición, ya que fue ahí donde inició su carrera profesional.
Aguirre reconoció que la opción más probable es utilizar al «Machín» como defensa central, destacando que el futbolista ha trabajado intensamente para estar en condiciones de disputar un encuentro completo.
Sin embargo, también existe la alternativa de recurrir a un zaguero natural como Israel Reyes, quien podría pasar al centro de la defensa tras desempeñarse como lateral derecho en el partido inaugural. En ese escenario, Jorge Sánchez ocuparía la banda derecha, aportando velocidad y capacidad defensiva ante los rápidos atacantes surcoreanos.
Con el boleto a la siguiente ronda en juego, México buscará mostrar una mejor versión y dar un paso importante hacia la clasificación en uno de los compromisos más exigentes de la fase de grupos.
