Michigan consiguió una polémica victoria de 13-12 sobre Western Michigan luego de que los árbitros añadieran un segundo al reloj en la última jugada, decisión que permitió a los Wolverines completar un pase de touchdown de 47 yardas cuando el tiempo parecía haberse agotado.
El encuentro disputado en el Michigan Stadium, conocido como Big House, terminó con una de las jugadas más controvertidas de la jornada inaugural del futbol americano colegial. Western Michigan había contenido el último intento de Michigan y el reloj marcaba cero cuando el balón quedó fuera de los límites del campo.
Los oficiales solicitaron una revisión y determinaron que un jugador de Western Michigan había tocado el balón cuando todavía quedaba un segundo. Con esa nueva oportunidad, el quarterback Bryce Underwood lanzó un pase de 47 yardas que JJ Buchanan atrapó en la zona de anotación para darle la vuelta al marcador.
“Cuando miré el reloj, ya había pasado el cero”, declaró el entrenador de Western Michigan, Lance Taylor, después del encuentro.
La Conferencia Big Ten emitió posteriormente una explicación acompañada de video y audio para justificar la decisión arbitral. La liga sostuvo que el contacto del jugador de Western Michigan ocurrió con un segundo todavía disponible, aunque la determinación generó cuestionamientos debido a las diferencias entre el reloj mostrado en la transmisión y el utilizado por los oficiales.
Western Michigan y la Conferencia Mid-American aceptaron públicamente la explicación de la Big Ten, mientras Taylor destacó por su postura mesurada después de la derrota.
El resultado también reavivó un debate sobre las diferencias económicas dentro del futbol universitario, particularmente después de la expansión del sistema NIL, que permite a los jugadores obtener ingresos por el uso de su nombre, imagen y semejanza.
De acuerdo con cifras citadas en el reporte, el presupuesto de todo el departamento deportivo de Western Michigan ronda los 8 millones de dólares, mientras que el acuerdo NIL de Bryce Underwood con Michigan ha sido estimado entre 10.5 y 12.5 millones de dólares durante cuatro años.
La polémica también recordó un antecedente ocurrido en 2005, cuando Michigan obtuvo dos segundos adicionales ante Penn State después de una revisión del reloj. Chad Henne aprovechó aquella oportunidad para lanzar un pase de touchdown de 10 yardas a Mario Manningham y darle la victoria a los Wolverines.
Para Western Michigan, la derrota representa una oportunidad perdida ante uno de los programas más importantes del futbol colegial. Los Broncos tendrán como siguientes rivales a Monmouth, Rice y Boise State antes de concentrarse nuevamente en su calendario de conferencia.
La discusión sobre la jugada continuará, pero el marcador oficial permanece: Michigan 13, Western Michigan 12.
