Redacción
La NBA acaba de anunciar en su cuenta de ‘X’ que entregará, antes del séptimo partido de la serie del semifinales de la Conferencia Este del playoff entre los Detroit Pistons y los Cleveland Cavaliers, el trofeo al Jugador más Valioso de la temporada. O lo que es lo mismo, el MVP de este curso.
Una lucha que ha estado y sigue estando muy reñida hasta estos momentos, incluso haciendo caerse de los nominados a Luka Doncic, máximo anotador del curso con 33,5 puntos por partido, algo que generó bastante revuelo en la opinión pública.
Ahora, solo quedan tres jugadores que optan a este galardón: Shai Gilgeous-Alexander, base de los Oklahoma City Thunder, Nikola Jokic, pívot de los Denver Nuggets, y Victor Wembanyama, estrella de los San Antonio Spurs. Curiosamente, el primerio y el tercero se medirán en unas Finales de Conferencia Oeste que prometen emoción y espectáculo a partes iguales.
Shhai, Jokic y ‘Wemby’, los tres candidatos
Esta puede ser la segunda ocasión, además de forma consecutiva, en la que Shai logre hacerse con el premio. El canadiense, que ha promediado 31,1 puntos 4,3 rebotes y 6,6 asistencias durante una campaña en la que los Thunder, vigentes campeones de la NBA, se han mostrado intratables, siendo muy favoritos para alzarse de nuevo con el trofeo Larry O’Brien. Además, el base ha protagonizado un récord insólito que aún sigue protagonizando: superó la marca de Wilt Chamberlain de anotar 20 o más puntos durante 126 partidos en el mes de marzo y, a día de hoy, continúa haciéndolo, dejando atrás las cifras del legendario pívot.
Eso sí, tiene dos candidatos a los que ha hecho frente durante este curso: Nikola Jokic, que ya ha sido escogido como MVP de la competición hasta en tres ocasiones (2021, 2022 y 2024) es también uno de los jugadores con más opciones a lograrlo. Y lo hace, pese a unos playoffs en los que dejó mucho que desear, promediando un triple-doble por partido: 27,7 puntos, 12,9 rebotes y 10,7 asistencias, siendo el líder en estos dos últimos apartados, algo que, siendo pívot, resulta difícil de creer en el aspecto asistente.
