La alegría de Pierre Gasly tras cruzar la meta del Gran Premio de Mónaco se transformó rápidamente en frustración. El piloto francés de Alpine celebró lo que consideraba un valioso tercer lugar en una de las carreras más emblemáticas de la Fórmula 1, sin saber que dos sanciones por exceso de velocidad en la calle de boxes terminarían relegándolo hasta la séptima posición.
Gasly festejó desde su monoplaza al concluir la competencia, convencido de haber asegurado un lugar en el podio frente al público francés. Sin embargo, posteriormente fue informado de que los comisarios deportivos le habían impuesto dos penalizaciones de diez segundos cada una por exceder el límite de velocidad permitido en boxes.
“Estoy destrozado”, declaró el piloto durante la rueda de prensa, visiblemente afectado por la decisión. El francés aseguró que siguió los procedimientos establecidos y que incluso verificó en varias ocasiones con su equipo la configuración del limitador de velocidad.
“Llevo diez años haciendo esto, intentando aprovechar cada oportunidad. Pasamos la meta en tercera posición delante de todo el público francés y nos lo quitan. Ahora mismo no tengo palabras”, expresó.
La escudería Alpine anunció que solicitará una revisión formal de la sanción ante la Federación Internacional del Automóvil (FIA), al considerar que existen elementos para cuestionar la decisión tomada por los oficiales de carrera.
De acuerdo con la información difundida por la FIA, Gasly ingresó a la calle de boxes a 60.4 kilómetros por hora, mientras que su compañero de equipo, Franco Colapinto, registró 60.1 kilómetros por hora. En esta edición del Gran Premio de Mónaco el límite fue fijado en 60 kilómetros por hora, una cifra inferior a los 80 kilómetros por hora que suelen aplicarse en la mayoría de los circuitos.
Steve Nielsen, director general de Alpine, señaló que la escudería buscará esclarecer cómo se determinaron las infracciones. Explicó que el equipo recopilará toda la información disponible para analizar junto con la FIA el procedimiento utilizado para medir la velocidad de los monoplazas.
“Queremos entender completamente cómo llegaron a la conclusión de que superamos el límite de velocidad, porque no creemos haberlo hecho”, afirmó Nielsen.
La carrera estuvo marcada por diversos incidentes, incluyendo abandonos, intervenciones del coche de seguridad, sanciones y una bandera roja. Gasly había logrado remontar desde la novena posición de salida hasta colocarse entre los primeros lugares, beneficiándose además de una penalización aplicada al británico George Russell.
Mientras tanto, el joven piloto italiano Kimi Antonelli se quedó con la victoria tras dominar la competencia de principio a fin. El corredor de Mercedes consiguió así su quinto triunfo consecutivo de la temporada y amplió su ventaja al frente del Campeonato Mundial de Pilotos.
Antonelli, de apenas 19 años, se convirtió además en el ganador más joven en la historia del Gran Premio de Mónaco. El podio lo completaron Lewis Hamilton, de Ferrari, en la segunda posición, e Isack Hadjar, de Red Bull, en el tercer lugar.
Por su parte, Franco Colapinto concluyó la carrera en el puesto 15 y reconoció que fue una jornada complicada. El piloto argentino señaló que algunas decisiones estratégicas en las paradas en boxes afectaron sus posibilidades de avanzar en la clasificación y lamentó diversos incidentes ocurridos durante la competencia.
La apelación presentada por Alpine podría mantener abierta la polémica durante los próximos días, mientras el equipo busca recuperar un resultado que consideraba uno de los mejores de su temporada.
