Redacción
Corea ganó, por primera vez en 16 años, su partido inaugural en una Copa del Mundo, y el resultado representa un importante impulso anímico para los dirigidos por Hong Myung-bo, quien destacó el esfuerzo de sus jugadores en la altura de Guadalajara y consiguió su primera victoria mundialista como entrenador, luego de no haberlo logrado en 2014 como jugador.
“Jugamos bien, como lo hicimos durante nuestra preparación, pero vi que los jugadores de ambos equipos estaban más tensos de lo habitual. Mis futbolistas se prepararon bien y me gustaría felicitarlos. Antes del partido les di dos mensajes: que no tiraran la toalla y que jugaran unidos, independientemente de quién estuviera dentro del campo. Lo han llevado a la perfección”.
“En 2014 participé en una Copa del Mundo y ahora conseguimos esta primera victoria. Estoy más que satisfecho, pero el mérito es de nuestros jugadores, que lo han dado todo. No sé cuánto tiempo hacía que no ganábamos el primer partido; creo que fueron 16 años”, señaló el técnico surcoreano.
El cambio de su principal figura, Heung-min Son, al minuto 69 llamó la atención. Sin embargo, el estratega descartó que se debiera a alguna molestia física y explicó que la decisión respondió a una gestión planificada de cargas de trabajo de cara al resto del campeonato.
“Son tenía que jugar desde el inicio. Es nuestro capitán y debía estar presente. Creo que lo dio todo; generamos muchas ocasiones con él y no tengo ninguna preocupación respecto a su estado”, aclaró Hong.
