El himno de Rusia volvió a escucharse en un Campeonato Mundial absoluto gracias a la medalla de oro conseguida por el sablista Pavel Graudyn, en un hecho que refleja el proceso de reintegración de los deportistas rusos al deporte internacional tras la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de levantar la suspensión al Comité Olímpico Ruso (COR).
Graudyn, nacido en Moscú en 2006, se convirtió en el primer campeón mundial absoluto bajo esta nueva etapa, luego de que el pasado 7 de julio el COI determinara poner fin a la suspensión que pesaba sobre el COR.
Los atletas rusos habían competido durante varios años sin bandera ni himno nacional. Primero lo hicieron bajo la representación del Comité Olímpico Ruso como consecuencia de las sanciones derivadas del escándalo de dopaje de Estado que afectó al país y, posteriormente, como atletas neutrales individuales tras la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.
La suspensión impuesta al Comité Olímpico Ruso obedecía a la incorporación de organizaciones deportivas de territorios ucranianos ocupados, como Donetsk y Lugansk. El COI consideró que esa situación fue corregida, lo que permitió restituir al organismo.
La presidenta del COI, Kirsty Coventry, defendió la decisión al señalar que los deportistas no deben ser responsabilizados por las acciones de sus gobiernos y reiteró el respaldo del organismo a Ucrania.
No obstante, el gobierno ucraniano rechazó la medida. El ministro de Deportes, Matvii Bidnyi, informó que su país presentó un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), al considerar que la decisión fue prematura y que Rusia mantiene sus reclamaciones sobre territorios ucranianos ocupados.
Reintegración gradual
El regreso de Rusia al deporte internacional ha sido progresivo. En septiembre de 2025, el Comité Paralímpico Internacional permitió nuevamente la participación de atletas rusos en los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026.
Posteriormente, el COI recomendó a las federaciones internacionales autorizar el regreso de deportistas rusos en categorías juveniles y, meses después, amplió esa recomendación a competiciones absolutas, así como a atletas de Bielorrusia.
Varias federaciones internacionales ya habían levantado previamente las restricciones, entre ellas las de judo, taekwondo, deportes acuáticos, lucha, gimnasia, esgrima y halterofilia. Tras el anuncio del COI también se sumaron voleibol, pentatlón moderno y balonmano.
En otros deportes, como escalada y piragüismo, los competidores rusos continúan participando como atletas neutrales, mientras las federaciones correspondientes analizan si restablecen plenamente su estatus.
La victoria de Pavel Graudyn en el Mundial de Esgrima marca así un momento simbólico en el proceso de reincorporación de Rusia al deporte internacional, aunque la aplicación de las nuevas directrices del COI continúa avanzando de manera distinta en cada disciplina.
