Los tres principales fabricantes de memoria DRAM del mundo, Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology, enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos por presuntamente coordinar el aumento de los precios de la memoria RAM y restringir deliberadamente la oferta para beneficiar sus ingresos.
La acción legal fue presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California por el despacho Bathaee Dunne LLP, que representa a un grupo de consumidores y solicita tanto una compensación económica como medidas judiciales que obliguen a las empresas a cesar cualquier conducta considerada anticompetitiva.
Acusan un posible acuerdo para mantener elevados los precios
La demanda sostiene que las tres compañías, que concentran más del 90% de la producción mundial de chips DRAM, habrían coordinado sus decisiones de producción para mantener una oferta limitada y sostener precios elevados en el mercado.
Los demandantes argumentan que esta conducta violaría diversas leyes antimonopolio estadounidenses, entre ellas la Sherman Act, además de legislaciones estatales como la Cartwright Act de California.
El documento también señala que las barreras tecnológicas y comerciales para fabricar memoria DRAM dificultan el ingreso de nuevos competidores, lo que convierte al mercado en un oligopolio con un alto riesgo de coordinación entre sus principales actores.
Un antecedente que pesa sobre la industria
La demanda recuerda que no es la primera ocasión en que los fabricantes de memoria enfrentan acusaciones similares.
Durante la década de los 2000, Samsung y SK Hynix, junto con otros fabricantes, fueron investigados por las autoridades estadounidenses por un esquema de fijación de precios de memoria DRAM ocurrido entre 1998 y 2002. Como resultado, ambas empresas aceptaron su responsabilidad en el caso y pagaron multas millonarias, mientras algunos ejecutivos enfrentaron sanciones penales.
Los demandantes consideran que ese antecedente fortalece sus argumentos al demostrar que ya existieron prácticas similares en el pasado dentro del mismo sector.
La crisis de la memoria DRAM
El litigio surge en medio de uno de los periodos de mayor incremento en los precios de la memoria RAM en los últimos años.
La industria ha atribuido este fenómeno al fuerte crecimiento de la demanda de memorias de alto ancho de banda (HBM), utilizadas en aceleradores para inteligencia artificial y centros de datos, lo que habría reducido la capacidad disponible para fabricar memoria DDR5 destinada al mercado de consumo.
Sin embargo, la demanda plantea que la escasez podría haber sido agravada por decisiones coordinadas entre los fabricantes para limitar la producción de memoria convencional y mantener elevados los márgenes de ganancia.
¿Qué buscan los demandantes?
Además de una compensación económica para los consumidores afectados, los abogados solicitan que el tribunal ordene a las compañías poner fin a cualquier práctica que restrinja la competencia.
No obstante, demostrar una violación de las leyes antimonopolio representa un desafío importante. Los demandantes deberán acreditar que el incremento de precios fue resultado de una coordinación deliberada entre las empresas y no simplemente de decisiones comerciales independientes tomadas en respuesta a las condiciones del mercado.
Por ahora, ninguna de las compañías demandadas ha sido declarada responsable y el caso se encuentra en sus primeras etapas judiciales. Será el proceso legal el que determine si existió una conducta anticompetitiva o si el aumento en los precios respondió únicamente a factores económicos y a la elevada demanda mundial de memorias para aplicaciones de inteligencia artificial.
