El crecimiento de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos están elevando la demanda de electricidad a nivel mundial. En Corea del Sur, este escenario llevó a la empresa estatal Korea Electric Power Corporation (KEPCO) a plantear una alternativa para financiar la ampliación de su infraestructura eléctrica.
De acuerdo con información publicada por el medio Hankyung, KEPCO propuso a Samsung Electronics y SK hynix realizar pagos anticipados por su consumo de electricidad. Los recursos serían utilizados para construir nuevas redes de transmisión y distribución en zonas industriales donde ambas compañías desarrollan instalaciones para la fabricación de semiconductores.
A cambio de los recursos adelantados, KEPCO pagaría intereses a las empresas. La propuesta contempla que los intereses puedan compensarse mediante descuentos en los recibos de electricidad.
Samsung y SK hynix aportarían miles de millones
Los reportes señalan que KEPCO habría solicitado alrededor de 20 billones de wones a Samsung Electronics y 5 billones de wones a SK hynix. En conjunto, la cantidad ascendería a 25 billones de wones, una suma que representaría varios años de consumo eléctrico de ambas compañías.
El interés propuesto rondaría el 3%, aunque las empresas tecnológicas buscarían una tasa cercana al 3.7%. El mecanismo planteado permitiría realizar la compensación de los intereses de manera periódica, en lugar de efectuar pagos directos.
Los recursos serían destinados principalmente al desarrollo de infraestructura eléctrica para zonas como Yongin y Honam, donde se concentran importantes proyectos de fabricación de semiconductores.
Según la agencia Yonhap, solamente el complejo industrial de Honam podría requerir alrededor de 6.3 gigavatios de capacidad eléctrica. La infraestructura necesaria comenzaría a entregarse parcialmente hacia 2029 y posteriormente aumentaría hasta cubrir la demanda prevista.
KEPCO sostiene que el esquema permitiría garantizar que las nuevas fábricas cuenten con electricidad suficiente cuando entren en operación, evitando que la falta de infraestructura energética retrase los proyectos industriales.
KEPCO enfrenta presión financiera
La propuesta también se produce en un momento complicado para la empresa eléctrica estatal. KEPCO arrastra una elevada deuda y enfrenta importantes costos financieros, mientras sus posibilidades de obtener nuevos recursos mediante la emisión de bonos se han visto presionadas.
La situación adquiere mayor relevancia debido a que un mecanismo especial que permite a la compañía mantener un nivel de endeudamiento de hasta cinco veces sus recursos disponibles tiene previsto concluir al final de 2027.
En este contexto, obtener recursos anticipados de los grandes consumidores industriales permitiría a KEPCO financiar parte de las inversiones necesarias sin depender exclusivamente de nuevos préstamos o emisiones de deuda.
Centros de datos buscan nuevas formas de reducir el consumo energético
El problema energético no se limita a Corea del Sur. El crecimiento de la inteligencia artificial ha incrementado la demanda de electricidad y refrigeración de los centros de datos, impulsando la búsqueda de alternativas para reducir sus costos operativos.
China, por ejemplo, ha experimentado con centros de datos submarinos. Uno de estos proyectos, ubicado frente a las costas de Lingang, cerca de Shanghái, utiliza estructuras instaladas bajo el mar para alojar servidores y aprovechar las condiciones naturales del entorno para ayudar con su refrigeración.
El proyecto contempla alrededor de 2 mil servidores y una capacidad de 24 megavatios, además de sistemas diseñados para operar con una intervención humana limitada.
La expansión de la inteligencia artificial está convirtiendo el suministro eléctrico en uno de los principales retos para la industria tecnológica. Mientras empresas como Samsung y SK hynix requieren nuevas redes para ampliar su producción de semiconductores, los operadores de centros de datos buscan alternativas para mantener bajo control el consumo energético y los costos asociados a la refrigeración.
El desafío comienza a trascender el desarrollo de nuevos procesadores y sistemas de inteligencia artificial: disponer de suficiente infraestructura eléctrica se está convirtiendo en un factor determinante para mantener el crecimiento de la industria tecnológica.
