La Selección Mexicana aseguró el primer lugar de su grupo en la Copa del Mundo 2026, pero para Javier Aguirre el logro apenas representa un paso dentro de un objetivo mucho más ambicioso. Tras la victoria sobre Corea del Sur, el entrenador nacional dejó claro que el equipo debe mantenerse enfocado y evitar cualquier exceso de confianza.
El estratega mexicano, que vive su tercera etapa al frente del combinado nacional, recordó que los éxitos en la fase de grupos tienen poco valor si no se reflejan en una destacada actuación en las rondas decisivas del torneo.
Aguirre, quien ya había logrado liderar un grupo mundialista con México durante la Copa del Mundo de 2002, señaló que el futbol exige concentrarse en el siguiente compromiso y no quedarse celebrando resultados previos.
Durante la conferencia posterior al encuentro, el técnico aseguró que el equipo deberá cambiar rápidamente el enfoque para preparar el duelo ante República Checa, rival con el que cerrará la primera fase y que considera una prueba de gran exigencia.
El entrenador explicó que su cuerpo técnico ya trabaja en el análisis del próximo adversario para identificar fortalezas, debilidades y posibles ajustes tácticos que permitan mantener el buen paso del conjunto mexicano.
Aunque reconoció la importancia de terminar en la cima del sector, Aguirre insistió en que el verdadero éxito dependerá del lugar que México alcance al concluir el campeonato.
Asimismo, destacó el crecimiento mostrado por sus jugadores durante el torneo, especialmente por la forma en que manejaron la presión y resistieron los embates de Corea del Sur en los minutos finales del partido.
El seleccionador también valoró la madurez que ha mostrado el grupo en momentos de máxima exigencia, subrayando la capacidad de los futbolistas para conservar la ventaja y cerrar el encuentro con orden defensivo.
En otro momento, el «Vasco» resaltó la relevancia de disputar la Copa del Mundo en territorio mexicano, considerando que el apoyo de la afición ha sido un factor determinante para impulsar al equipo en los momentos más complicados.
Sin embargo, advirtió que República Checa será un rival de cuidado debido a su fortaleza física, su capacidad en el juego aéreo y la intensidad con la que suele disputar cada balón.
Por ello, señaló que el Tricolor todavía tiene aspectos por mejorar antes de afrontar la siguiente etapa del campeonato, especialmente si pretende competir de tú a tú con las selecciones más poderosas del mundo.
Aguirre también compartió con sus jugadores la aspiración de que México pueda consolidarse entre las mejores selecciones del planeta, un reto que considera alcanzable si el equipo mantiene el compromiso y el nivel mostrado hasta ahora.
Con el liderato asegurado, el Tri afrontará su último partido de la fase de grupos con la intención de mantener el impulso positivo y llegar fortalecido a las rondas de eliminación directa, donde comenzará la verdadera prueba para las aspiraciones mundialistas de México.
