El Real Madrid aseguró su presencia en los octavos de final de la UEFA Champions League tras imponerse 2-1 al SL Benfica en el estadio Santiago Bernabéu, sellando un marcador global de 3-1 en una eliminatoria marcada por la tensión.
El protagonista volvió a ser Vinícius Júnior, quien firmó el tanto definitivo al minuto 80 y celebró nuevamente con su característico baile junto al banderín de córner. El brasileño disputó el encuentro días después de denunciar presuntos insultos racistas en el duelo de ida, situación que añadió un ingrediente especial a la revancha.
Benfica tomó la delantera temprano, cuando Rafa Silva aprovechó un rebote dentro del área al minuto 15 para empatar momentáneamente la serie en el global. Sin embargo, la respuesta madridista fue inmediata: apenas dos minutos más tarde, Aurélien Tchouaméni conectó un potente disparo desde la frontal tras asistencia de Federico Valverde, devolviendo la igualdad en el partido y la ventaja en la eliminatoria para los locales.
El compromiso se disputó sin Kylian Mbappé, ausente por lesión, pero el conjunto blanco mantuvo el control en los momentos decisivos y extendió su histórica racha de clasificaciones a octavos en cada edición del torneo durante el presente siglo.
En el trasfondo quedó la polémica del encuentro anterior, donde el argentino Gianluca Prestianni fue señalado por Vinícius por un supuesto comentario racista, acusación que el jugador negó. La UEFA determinó una suspensión provisional de un partido para el futbolista del Benfica.
El siguiente rival del Madrid saldrá del cruce entre el Manchester City y el Sporting CP, en una fase donde el conjunto español buscará extender su protagonismo continental.
