El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este martes la ceremonia del Día de los Campeones Nacionales Universitarios de la NCAA en la Casa Blanca, donde dio la bienvenida a más de 100 atletas de distintas disciplinas.
La tradición reúne a equipos campeones del deporte universitario y profesional tras sus respectivas temporadas, y en esta edición participaron instituciones como Oklahoma State University y Youngstown State University, entre otras.
Sin embargo, dos ausencias llamaron la atención: los campeones del March Madness 2026, el equipo masculino de UConn Huskies men’s basketball y el equipo femenino de UCLA Bruins women’s basketball. En el caso de UCLA, sus jugadoras señalaron públicamente que no recibieron invitación.
La base del equipo angelino, Kiki Rice, comentó en un programa del conductor Jimmy Kimmel que desconocían los motivos de la omisión. Durante la entrevista, el presentador incluso bromeó con la situación al sugerirles llevar un trofeo falso en caso de asistir al evento.
La ceremonia retoma una práctica que ha sido constante en distintas administraciones. Por ejemplo, durante el gobierno de Barack Obama, los equipos campeones de UConn, dirigidos por Geno Auriemma, acudían regularmente a la Casa Blanca.
Más recientemente, en 2024, los campeones universitarios de baloncesto visitaron al entonces presidente Joe Biden, quien destacó el crecimiento del deporte femenil y su impacto social.
En la edición 2026, los equipos asistentes incluyeron disciplinas como golf, voleibol, tenis, boliche, tiro deportivo y futbol, con representación de universidades de todo el país.
Aunque el evento mantuvo su carácter institucional, las ausencias de campeones recientes evidenciaron diferencias en la organización de las invitaciones y generaron conversación en torno a esta tradición deportiva en Estados Unidos.
