Lewis Hamilton negó cualquier indicio de frustración con el ingeniero de carrera de Ferrari, Ricciardo Adami, a pesar de haber interrumpido varias veces las conversaciones innecesarias entre ambos durante el Gran Premio de Australia.
«Creo que todos exageraron la situación», comentó Hamilton el jueves.
El piloto británico vivió un fin de semana complicado en su debut con Ferrari en Melbourne la semana pasada, donde terminó décimo tras clasificarse en el octavo lugar, rescatando solo un punto. Este resultado apagó las expectativas que surgieron en la pretemporada, donde se hablaba de Ferrari como un posible rival de McLaren.
Hamilton descartó los rumores sobre su malestar por las decisiones del equipo en el Albert Park, como una estrategia que le costó una posible victoria y que motivó una reprimenda por radio. También hizo frente a las conversaciones innecesarias por radio de su ingeniero de carrera, que tuvo que rechazar en varias ocasiones.
«Fui muy respetuoso al sugerirlo. Simplemente le decía: ‘Déjamelo a mí, por favor'», explicó Hamilton. «No estaba usando malas palabras, solo estaba luchando mucho con el coche y necesitaba concentrarme en lo que era importante en ese momento».
El siete veces campeón mundial respaldó a Adami, quien previamente trabajó con Carlos Sainz Jr. y con el retirado Sebastian Vettel, asegurando que solo hacía falta una charla constructiva tras la carrera. «Al final, fue algo como ‘oye hermano, no necesito esa información ahora, pero si quieres darla, este es el momento para hacerlo. Así es como me siento en el coche, estos son los puntos en los que necesito concentrarme y los que no'».
Hamilton también comparó sus recientes conversaciones por radio con las de otros pilotos de F1, mencionando las interacciones de Max Verstappen con su ingeniero de Red Bull, Gianpiero Lambiase. «Escucha las conversaciones por radio de otros pilotos con sus ingenieros, mucho peor», señaló. «La conversación que Max tiene con su ingeniero a lo largo de los años, el maltrato que ha recibido el pobre tipo, y nadie escribe sobre eso, pero escribieron sobre la mínima discusión que tuve con el mío», agregó.
El piloto se mostró tranquilo ante los contratiempos de la carrera. «No fue la carrera que queríamos, pero no es el momento de rendirse, así es como es», concluyó. «Una pequeña cosa podría haber hecho una gran diferencia, pero seguimos adelante. Todos siguen motivados, todos están con la cabeza en alto y la energía en el garaje sigue siendo positiva, así que no nos definimos por esa única carrera».
