La selección de Alemania recibió un duro revés a menos de dos meses del Mundial 2026: Serge Gnabry quedó descartado tras sufrir una ruptura del aductor derecho, una lesión que lo mantendrá fuera de las canchas durante varios meses.
El atacante del Bayern Múnich se lesionó de manera inesperada durante una práctica de penales en un entrenamiento previo al triunfo de su equipo 4-2 ante el VfB Stuttgart, resultado con el que el conjunto bávaro aseguró un nuevo título de Bundesliga.
El diagnóstico fue contundente: ruptura del aductor, una de las lesiones musculares más complejas por su localización y los largos tiempos de recuperación que implica. En consecuencia, Gnabry no solo se pierde la Copa del Mundo, sino también el cierre de la temporada europea, incluyendo compromisos clave como las semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA y la definición de la Copa de Alemania.
El propio futbolista confirmó la noticia con un mensaje en redes sociales: “En cuanto al sueño de la Copa del Mundo con Alemania… lamentablemente, eso se acabó para mí”, escribió, evidenciando la magnitud del golpe tanto profesional como personal.
Para el entrenador Julian Nagelsmann, la baja representa mucho más que una ausencia en la lista. Gnabry era una pieza clave en el esquema ofensivo, con capacidad de desequilibrio, velocidad y gol. Su regularidad también respaldaba su importancia: venía de una temporada destacada con doble dígito en goles y asistencias, además de acumular más de 50 apariciones con la selección.
Alemania, que busca reconstruirse tras sus decepciones en Mundial Rusia 2018 y Mundial Qatar 2022, tendrá que reconfigurar su ataque en un grupo mundialista que, en el papel, luce accesible pero que no permite margen de error.
A nivel individual, la lesión representa un golpe profundo para Gnabry. A sus 30 años, el Mundial 2026 se perfilaba como una oportunidad clave para consolidar su legado internacional.
La mala noticia para Alemania se suma a otra preocupación en el panorama internacional: la lesión del joven brasileño Estêvão, quien también está prácticamente descartado tras sufrir un desgarro de alto grado.
Así, el camino rumbo al Mundial comienza a cobrar factura incluso antes de que ruede el balón.
