La selección de Senegal buscará escribir un nuevo capítulo histórico cuando enfrente a Francia en la fase de grupos del Mundial 2026, evocando el inolvidable triunfo que consiguió sobre los galos en la inauguración de la Copa del Mundo de 2002.
Aquel 31 de mayo de 2002 quedó grabado en la memoria del futbol senegalés. Los Leones de Teranga sorprendieron al entonces campeón mundial con una victoria por 1-0 gracias al gol de Papa Bouba Diop. El impacto fue tan grande que el entonces presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, declaró día festivo nacional para celebrar la hazaña.
Sin embargo, dentro del plantel francés actual aseguran que no ven el encuentro como una revancha. El mediocampista N’Golo Kanté señaló que el objetivo de Francia es enfocarse únicamente en avanzar dentro del torneo.
“Sabemos que es un partido simbólico, pero queremos llegar lo más lejos posible en la competición”, afirmó el campeón del mundo en Rusia 2018.
Por su parte, el entrenador de Senegal, Pape Thiaw, reconoció el significado especial que tiene este enfrentamiento entre dos países con una larga historia compartida, ya que Senegal fue colonia francesa hasta 1960.
“Un partido entre Francia y Senegal siempre tendrá un valor simbólico”, expresó el estratega africano.
La escuadra francesa, dirigida por Didier Deschamps, llega como una de las favoritas al título. Campeona del mundo en 1998 y 2018, además de finalista en 2022, Francia busca alcanzar su tercera final consecutiva en una Copa del Mundo.
Deschamps recordó la derrota sufrida hace 24 años, aunque dejó claro que el presente es completamente distinto.
“No existe la revancha en el futbol. Lo ocurrido en 2002 fue importante para Senegal, pero ahora tenemos una nueva historia por escribir”, señaló.
Actualmente, Francia ocupa el tercer puesto del ranking mundial, mientras que Senegal aparece en la posición 16, consolidándose como una de las selecciones africanas más competitivas de los últimos años.
Para Thiaw, quien formó parte del plantel senegalés en 2002, el legado del fallecido entrenador Bruno Metsu sigue presente. El técnico aseguró que buscará transmitir a sus jugadores las enseñanzas que dejó aquella histórica generación.
El encuentro también estará marcado por la presencia de la comunidad senegalesa radicada en Estados Unidos. Aunque algunos aficionados no pudieron obtener visa para asistir al torneo, el cuerpo técnico confía en contar con un importante respaldo en las tribunas del MetLife Stadium.
Con historia, simbolismo y una memorable sorpresa como antecedente, Senegal intentará volver a desafiar los pronósticos frente a una Francia que aspira a mantener intacto su camino hacia otro título mundial.
