La Real Sociedad se coronó campeona de la Copa del Rey en Sevilla luego de superar al Atlético de Madrid en una dramática tanda de penales, después de igualar 2-2 en el tiempo reglamentario y la prórroga.
El gran protagonista de la noche fue el arquero Unai Marrero, habitual titular del torneo copero, quien detuvo los disparos de Alexander Sorloth y Julián Álvarez. El penal decisivo fue convertido por Pablo Marín para sellar el título donostiarra.
La final comenzó de forma explosiva, ya que apenas a los 14 segundos Ander Barrenetxea adelantó a la Real Sociedad tras una jugada por la banda izquierda que sorprendió por completo a la defensa rojiblanca.
Atlético respondió rápido y consiguió el empate al minuto 18 gracias a Ademola Lookman, quien definió dentro del área tras una buena combinación ofensiva.
Cuando parecía que ambos equipos se irían igualados al descanso, un error del portero Juan Musso derivó en penalti sobre Gonçalo Guedes. Mikel Oyarzabal cobró con precisión y puso el 2-1 para los vascos en tiempo agregado del primer tiempo.
En la segunda mitad, el equipo dirigido por Diego Simeone tomó el control absoluto del encuentro y encerró a la Real Sociedad en su campo.
Tras varios intentos, el empate llegó al minuto 83, cuando Julián Álvarez controló cerca del área y sacó un potente disparo zurdo que venció a Marrero para mandar la final al tiempo extra.
Durante la prórroga ambos conjuntos tuvieron oportunidades, aunque el cansancio comenzó a pesar. Una de las más claras fue nuevamente para Julián Álvarez, cuyo remate se estrelló en el travesaño.
Finalmente, el campeón se definió desde los once pasos, donde la Real Sociedad mostró mayor precisión y sangre fría.
Con este resultado, el conjunto de San Sebastián levantó su cuarta Copa del Rey y volvió a celebrar un título nacional, confirmando el gran momento que atraviesa bajo el mando de su entrenador.
