Redacción
La noche en el Estadio Hermanos Serdán quedó a merced del clima. Cuando todo estaba dispuesto para el segundo choque de la serie, la lluvia se hizo presente con intensidad suficiente para impedir cualquier intento de playball, obligando a la suspensión oficial del compromiso entre los Pericos de Puebla y los Conspiradores de Querétaro.
El anuncio llegó tras varios minutos de espera y revisión del terreno, que no logró drenar en condiciones adecuadas. Así, el calendario tuvo que reajustarse sobre la marcha en una temporada que ya venía exigiendo respuestas rápidas a La Parvada Verde, tanto en lo deportivo como en lo anímico.
El duelo, que prometía continuidad a una serie importante para el Puebla, deberá esperar. La decisión, aunque esperada por las condiciones climáticas, corta el ritmo competitivo de un equipo que venía de una actuación con claroscuros, donde la ofensiva mostró signos de vida pese a los problemas recurrentes desde la lomita.
Jornada de ajustes y exigencia inmediata
La reprogramación establece una doble cartelera para este jueves 23 de abril a partir de las 16:00 horas en el Nido Verde. Será una jornada exigente, de ajustes finos y decisiones estratégicas, donde el manejo del staff de lanzadores será determinante para aspirar a dividir o incluso barrer en casa.
En ese contexto, el cuerpo técnico tendrá que encontrar respuestas inmediatas. El desgaste físico y mental será un factor clave, especialmente en un equipo que ha permitido daño temprano en varios encuentros y que necesita mayor solidez desde las primeras entradas.
A pesar del contratiempo, también se abre una oportunidad. La doble jornada puede convertirse en un punto de inflexión para los Pericos, que han mostrado capacidad ofensiva en momentos clave.
Nombres como Samar Leyva han respondido con el bat, pero requieren respaldo colectivo para sostener resultados.
