El regreso del TC2000 al autódromo de Toay, La Pampa, después de cinco años, estuvo marcado por un fuerte accidente, una penalización que cambió el rumbo de la competencia y un cierre definido por apenas 249 milésimas.
Gabriel Ponce de León, al volante de un Toyota Corolla Cross, se quedó con la sexta fecha del campeonato tras superar por una mínima diferencia a Franco Vivian, de Chevrolet Tracker. El podio lo completó Franco Morillo, también con Chevrolet Tracker.
La victoria tuvo un significado especial para Ponce de León, quien volvió a festejar en el circuito pampeano después de 11 años. En 2015 había ganado allí los 200 Kilómetros del entonces Super TC2000 junto a Matías Rossi.
Una carrera marcada por el accidente de Tomás Fernández
La jornada tuvo su momento de mayor tensión durante la primera vuelta, cuando Tomás Fernández sufrió un fuerte accidente con su Nissan Kicks.
El piloto santafesino impactó contra una barrera de material y posteriormente volcó. A pesar de la violencia del golpe, Fernández logró salir por sus propios medios del vehículo.
El piloto de 23 años manifestó dolores en la espalda y recibió atención del equipo médico de la categoría, encabezado por el doctor Pedro Bressi. Posteriormente fue trasladado en camilla al Hospital René Favaloro de Santa Rosa, donde fue sometido a estudios para descartar lesiones de gravedad.
“Estoy bien, fue un palo fuerte y tengo algunos dolores”, explicó Fernández durante la transmisión de Carburando.
El piloto relató que el vehículo se desestabilizó después de pasar por un piano interno y terminó impactando contra el paredón.
Una penalización cambió la carrera
En el reinicio de la competencia, Marcelo Ciarrocchi, con un Fiat Pulse, se mantenía en la primera posición. Sin embargo, los comisarios deportivos investigaron una posible largada anticipada.
La sanción finalmente fue un pase y siga por la calle de boxes, lo que prácticamente terminó con sus posibilidades de pelear por la victoria. Ciarrocchi cayó posiciones y terminó décimo.
Ponce de León heredó entonces el primer lugar y tuvo que resistir durante las vueltas finales el ataque de Vivian.
El piloto de Chevrolet llegó pegado al Toyota durante el último giro e intentó encontrar un espacio para adelantarlo, pero Ponce de León consiguió mantener la posición y cruzó la línea de meta con una ventaja de apenas 249 milésimas de segundo.
Rossi tuvo un fin de semana para el olvido
El resultado también modificó el panorama entre los principales protagonistas del campeonato.
Matías Rossi, actual líder y ganador de tres de las cinco carreras anteriores disputadas en Toay, tuvo una jornada complicada. El piloto de Toyota quedó fuera de los 10 primeros lugares en la clasificación y terminó 12º en la carrera.
Además, sufrió la rotura del motor de su Toyota Corolla Cross.
“Un fin de semana difícil en cuanto al balance del auto. Nos costó desde el Shakedown”, explicó Rossi.
Su compañero de equipo Emiliano Stang tampoco pudo aprovechar la oportunidad de acercarse en el campeonato. Su Toyota quedó prácticamente detenido en la largada y, aunque logró recuperar posiciones, solamente pudo finalizar sexto.
Con Ponce de León como ganador, Vivian segundo y Morillo tercero, el TC2000 cerró su regreso a Toay con una competencia que tuvo de todo: dramatismo, sanciones y un desenlace definido por una diferencia mínima.
