Redacción
El arranque de la pretemporada dejó buenas sensaciones para los Pericos de Puebla, que supieron reaccionar en los momentos clave para quedarse con un triunfo de 8-7 sobre los Conspiradores de Querétaro, en compromiso disputado en el estadio Finsus.
Más allá del resultado, el conjunto emplumado mostró capacidad de respuesta ofensiva y oportunismo en turnos decisivos, dos aspectos que terminaron inclinando la balanza en un juego de alternativas constantes.
Pericos inició con un line up que combinó experiencia y dinamismo: River Town en el jardín central, Phil Ervin en el izquierdo, Danny Ortiz en el derecho, Moisés Gómez como bateador designado, Gerardo Castañeda detrás del plato, Luis Castro en la inicial, Eduardo Torrealba en tercera, Ciro Norzagaray en segunda y Brayan Quintero en las paradas cortas.
El abridor fue Antonio Santos.
El primer golpe del encuentro llegó temprano. En la apertura del juego, River Town fabricó la carrera de la quiniela tras negociar pasaporte, robarse la intermedia y aprovechar un lanzamiento descontrolado para llegar hasta el plato, reflejando desde el inicio la agresividad en las bases.
Sin embargo, el desarrollo del duelo obligó a los poblanos a remar contracorriente. Fue hasta el quinto episodio cuando el ataque verde tomó forma con un rally de cinco anotaciones, todas con dos outs en la pizarra, lo que evidenció el carácter del equipo
Danny Ortiz, Moisés Gómez y Gerardo Castañeda conectaron batazos productores en una ofensiva que cambió el rumbo del encuentro.
Cuando el juego entró en su tramo decisivo, apareció el poder. En la séptima entrada, el venezolano Luis Castro se hizo presente con un cuadrangular de dos carreras, llevándose por delante a Castañeda y marcando diferencia definitiva en la pizarra.
El cierre fue apretado, pero Pericos logró conservar la ventaja para firmar su primer triunfo de esta etapa de preparación, en un duelo que sirvió para comenzar a ajustar piezas y evaluar el rendimiento colectivo.
