Los Nacionales de Washington vinieron de atrás gracias a una explosiva quinta entrada y derrotaron 7-3 a los Reales de Kansas City la noche del lunes, consolidando su buen momento en la temporada.
La novena capitalina encontró la clave del encuentro en el quinto episodio, donde fabricó cinco anotaciones para darle la vuelta al marcador. El momento decisivo llegó con un sencillo productor de dos carreras de Luis García Jr., que permitió a Washington tomar la delantera de manera definitiva. Poco después, Dylan Crews amplió la ventaja al conectar un cuadrangular de tres carreras hacia el jardín izquierdo.
Con este resultado, Washington mejoró su marca a 38 triunfos y 35 derrotas, sumando siete victorias en sus últimos diez compromisos y colocándose tres juegos por encima de .500 por primera vez desde la campaña de 2019, año en que conquistó la Serie Mundial.
Los Nacionales habían abierto el marcador en la tercera entrada gracias a un imparable de Curtis Mead con dos outs. La pelota alcanzó a rozar el guante del segunda base Nick Loftin antes de internarse en el jardín central, permitiendo dos anotaciones para el conjunto local.
Kansas City respondió en la cuarta entrada con una carrera impulsada por Carter Jensen mediante un sencillo dentro del cuadro. Más tarde, en el quinto capítulo, el venezolano Maikel García conectó un hit productor de dos carreras que momentáneamente puso al frente a los Reales por 3-2.
Sin embargo, la reacción de Washington no tardó en llegar. El rally ofensivo de la quinta entrada cambió por completo el rumbo del encuentro y dejó sin respuesta a la novena visitante.
Desde la lomita, Brad Lord se acreditó la victoria tras lanzar tres entradas como relevista, permitiendo dos carreras y apenas dos imparables, además de recetar un par de ponches. El abridor Andrew Álvarez trabajó cuatro episodios en los que toleró una carrera y ponchó a cinco rivales.
Por Kansas City, Mitch Spence cargó con la derrota después de admitir seis carreras y siete hits en poco más de cuatro entradas de labor. El revés impidió a los Reales mantener la ventaja que habían construido a mitad del encuentro.
