El Estadio Banorte vivió una tarde especial con el reencuentro de grandes figuras del futbol internacional, en un partido que despertó recuerdos entre miles de aficionados. México y Brasil, dos selecciones históricas, ofrecieron un espectáculo cargado de emoción en un recinto que se prepara para recibir una nueva Copa del Mundo.
El conjunto mexicano se quedó con la victoria por marcador de 3-2 gracias a las actuaciones destacadas de Cuauhtémoc Blanco, Luis Hernández y Oribe Peralta. Del lado brasileño brillaron nombres como Ronaldinho, Kaká y Adriano.
La escuadra sudamericana abrió el marcador apenas al minuto 15, cuando Adriano mostró la potencia que lo convirtió en referente y mandó el balón al fondo de las redes. La respuesta mexicana llegó diez minutos después por conducto de Luis “Matador” Hernández, quien igualó el encuentro con una sólida definición.
El intercambio de emociones continuó y al minuto 33 Kaká volvió a poner adelante a Brasil con una anotación de gran calidad. Sin embargo, antes del descanso apareció Oribe Peralta para conectar de cabeza dentro del área y empatar nuevamente el compromiso.
En la parte complementaria, México tomó el control del juego y aprovechó el desgaste físico del rival para generar mayor peligro ofensivo. La insistencia rindió frutos cuando otra vez Oribe apareció para marcar el tercer tanto y darle la ventaja definitiva al Tricolor.
En los minutos finales, el equipo dirigido por Miguel Herrera estuvo cerca de ampliar la diferencia con una jugada colectiva que emocionó a la tribuna, aunque no logró concretarla.
Al terminar el encuentro, la afición reconoció con una gran ovación a todos los protagonistas, quienes más allá del resultado regalaron una jornada memorable y devolvieron por unas horas la emoción de épocas inolvidables.
