Marc Márquez terminó noveno en la carrera sprint del Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP, en Silverstone, en una jornada en la que el piloto español reconoció haber sufrido más de lo esperado debido a la degradación de los neumáticos.
El piloto de Ducati sabía que enfrentaría dificultades, pero explicó que el desgaste de la goma trasera fue mayor de lo previsto y condicionó su rendimiento durante la competencia.
«Ha pasado lo que le puede pasar a cualquier piloto», señaló Márquez, quien reconoció que hubo otros pilotos con problemas similares, aunque en su caso la degradación fue especialmente elevada.
El nueve veces campeón del mundo explicó que, conforme avanzaba la carrera, comenzó a hacer cálculos sobre la clasificación y determinó que la diferencia entre terminar sexto, séptimo, noveno o décimo era de apenas dos puntos.
Ante ese escenario, decidió no asumir mayores riesgos y priorizó terminar la carrera, debido a que una caída podía producirse en cualquier momento.
Márquez también advirtió que, si el problema con los neumáticos se repite durante la carrera principal del domingo, podría incluso quedarse fuera de la zona de puntos.
Sobre la elección entre el neumático intermedio y el blando trasero, el español consideró que en Silverstone la diferencia entre ambos no es tan significativa como en otros circuitos. Sin embargo, reconoció que Ducati todavía tiene dudas porque el comportamiento observado durante el sprint no se había presentado en los entrenamientos.
«Intentaremos analizarlo todo, ver si tengo que mejorar de pilotaje, de puesta a punto, y poniendo yo de mi parte y el equipo de la suya», explicó Márquez.
El objetivo será encontrar una estrategia que le permita gestionar mejor las primeras vueltas y conservar el rendimiento de los neumáticos para afrontar con mayores garantías la carrera principal del Gran Premio de Gran Bretaña.
