El jueves, tanto el Manchester City como el Manchester United sufrieron nuevos contratiempos en la Premier League, con resultados que agudizan sus problemas actuales.
El City empató 1-1 frente al Everton en el Etihad Stadium, un resultado que dejó a Pep Guardiola reconociendo la necesidad de reforzar el equipo durante el mercado de transferencias de enero. A los 53 minutos, Erling Haaland tuvo una excelente oportunidad para poner al City por delante, pero su penalti fue detenido por el portero del Everton, Jordan Pickford. Esta ocasión perdida sumó más frustración a un City que sigue sin encontrar la estabilidad, ocupando el séptimo lugar, a 11 puntos del líder Liverpool, con dos partidos más jugados.
En el otro lado de Manchester, el United sufrió una nueva derrota, esta vez ante Wolverhampton, cayendo 1-0. El equipo de Erik ten Hag jugó la mayor parte del segundo tiempo con 10 jugadores después de que Bruno Fernandes recibiera su segunda tarjeta amarilla a los 47 minutos, siendo esta su tercera expulsión en lo que va de la temporada. Aunque una de las expulsiones fue anulada, su falta de disciplina sigue siendo un problema importante para el equipo, que ahora se encuentra en la 14ª posición.
En cuanto a otros resultados, Chelsea, que se encuentra en segundo lugar, también perdió terreno al caer 2-1 contra Fulham en casa. Mientras tanto, Nottingham Forest sorprendió al derrotar 1-0 a Tottenham, ascendiendo al tercer lugar. Newcastle, por su parte, goleó 3-0 a Aston Villa para ubicarse en el quinto puesto, y Bournemouth empató 0-0 contra Crystal Palace, manteniéndose en la sexta posición. Finalmente, West Ham ganó 1-0 al Southampton, que sigue siendo el colista de la liga.
El empate del City ante el Everton, junto con otros resultados adversos, complica aún más las aspiraciones del equipo de Guardiola de revalidar el título de la Premier League, especialmente con el Liverpool y otros rivales ampliando su ventaja.
