Redacción
Se trata de un momento muy especial para San Antonio Spurs. El retorno a la postemporada después de siete años está marcando registros de colección para la NBA. Y con ello el impacto de Victor Wembanyama en los playoffs es tan determinante que el universo del básquetbol estadounidense está rendido a los pies del gigante francés.
Para poner en contexto: los Spurs se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NBA que en un partido de playoffs se fue al descanso perdiendo por 17 (58-41) y terminó ganando por más puntos que esa desventaja (114-93). El parcial tras el paso por vestuarios fue un demoledor 35-73. Así, San Antonio está al pie de sentenciar la eliminatoria frente a Portland Trail Blazers (3-1) y pasar a semifinales de la Conferencia Oeste: jugará como local el quinto, el martes.
Los Spurs ya habían reaccionado bien al golpazo que implicó no tener a Wemby en el tercer partido. Dylon Harper y Stephon Castle se convirtieron en la primera pareja de menos de 22 años en anotar 25 puntos cada uno en playoffs desde que lo hicieron Russell Westbrook y Kevin Durant, hace casi 15 años. La lesión del francés no afectó anímicamente a un equipo para volver a liderar la serie por 2-1, pero sí había sufrido su baja en el segundo juego.
Ahora en el cuarto juego, las miradas sí se depositaron en Wembanyama y el gigante de 2.24 metros demostró que está de vuelta, para sostener un andar que les permitió ganar 62 partidos en la temporada regular. El pivote francés dejó en claro que ya había superado a la perfección el protocolo para conmociones cerebrales de la NBA y cerró una planilla con 27 puntos, 11 rebotes, tres asistencias, cuatro recuperaciones y siete tapones. Es el primer jugador desde Hakeem Olajuwon con esos números en una noche de playoffs.
San Antonio Spurs está demostrando que tiene mucho personal para potenciar su ilusión de luchar por la corona del Oeste. Y no todo fue un show de Wembanyama, sino que también tuvo momentos increíbles De’Aaron Fox, que aportó 28 puntos, seis rebotes y siete asistencias. Decisivo en los dos grandes parciales que derrumbaron a los Blazers.
Tras el partido, Wembanyama, habló del momento del equipo, pero aprovechó para dejar un crítica sobre el protocolo de la NBA que no le permitió jugar en el tercer partido de la serie: “No entraré en detalles. No quiero que se convierta en una distracción. Pregúntame de nuevo al final de la temporada. Una vez más, todos los médicos, especialmente los de los Spurs, todos los médicos de todo el mundo, fueron fantásticos, me cuidaron muy bien. Pero la forma en que se manejó la situación fue muy decepcionante, no contra los Spurs, otra vez”.
Y agregó: “No digo que no jugar sea una buena o mala decisión. Es una decisión. Pero la forma en que se manejó la situación: muy decepcionante”.
Los Lakers deben esperar
Houston Rockets se dio una vida extra en su eliminatoria de primera ronda contra Los Angeles Lakers. Los texanos vencieron a los angelinos de manera contundente por 115-96 y descontaron en el cuarto juego de la serie que lideran LeBron James y compañía por 3-1. Fue un triunfo que le permite a los Rockets respirar con algo de calma tras el desastre del tercer encuentro, cuando dejaron escapar una ventaja de seis puntos en los 26 segundos finales del tiempo regular y después cayeron en el tiempo extra.
En otro de los partido de la jornada, el factor cancha pesó más que nunca, porque Toronto Raptors se impuso por 93-89 sobre Cleveland Cavalier y logró empatar una serie (2-2) que parecía prácticamente imposible de torcer.
Si bien no fue un partido perfecto, en los Raptors se impuso el corazón y un hambre de victoria que superó a cualquier esquema rival. Scottie Barnes (23) y Brandon Ingram(23) se combinaron en un paupérrimo 12-38 en tiros de campo, que sumados al 8-22 de R.J Barrett (18), pudieran crear una estadística increíble para ganar con un trío que lideró la anotación local a pesar de un 20-60 en tiros de campo.
Además, la maquinaria de Boston Celtics volvió a funcionar y su eliminatoria ante Philadelphia Sixers está encaminada, ya que se pusieron 3-1 después de pasar por encima a su rival por 128-96. Es el segundo encuentro de la serie en el que ganan por una diferencia de 32 puntos y a los Sixers no les alcanzó la vuelta de Joel Embiid, que estuvo en la cancha a tan sólo 17 días de haber sido operado de una apendicitis.
