Redacción
Los Lakers están obligados a hacer, como mínimo, un movimiento más antes del inicio de la temporada. Con la llegada de Matisse Thybulle, la franquicia angelina cuenta ya con 16 contratos garantizados, uno por encima del máximo permitido por la NBA. Eso significa que deberán desprenderse de un jugador antes de que arranque el curso.
Puede ser mediante un traspaso o un corte, aunque la opción que ahora mismo parece más probable es la primera. De hecho, según informó Shams Charania, los Lakers intentaron cerrar un sign and trade con los Blazers para incorporar a Matisse Thybulle, pero Portland rechazó recibir a ningún jugador a cambio y terminó dejando marchar libre al australiano. Algo parecido se ha rumoreado con Jonathan Kuminga. Supuestamente, los angelinos ofrecieron a Jarred Vanderbilt y un pick swap de 2032 para hacerse con él, aunque Jake Fischer ha desmentido esa información.
Sea como sea, alguien tiene que salir de Los Ángeles. Tras la marcha de LeBron James a los Philadelphia 76ers, es inevitable pensar que uno de los principales candidatos podría ser su hijo, Bronny James. Su contrato quedó garantizado apenas un día antes de que su padre comunicara que no seguiría en la franquicia, lo que añadió un problema más a la planificación de los Lakers. Sin embargo, tanto ESPN como California Post aseguran que la organización valora al base de 21 años y no está dispuesta a regalarlo. Además, Rich Paul, agente de LeBron James, ya dejó claro que “no existe ningún plan” para reunir de nuevo a padre e hijo en Philadelphia.
Por salario y rendimiento, otro nombre que aparece en la rampa de salida es Jarred Vanderbilt. Las lesiones y su falta de amenaza exterior le han ido dejando fuera de la rotación de JJ Redick. El problema es que su contrato no corresponde al de un jugador de fondo de banquillo. La próxima temporada cobrará 12,4 millones de dólares y la siguiente dispone de una opción de jugador de 13,2 millones que, salvo sorpresa, ejercerá. Ese es el gran obstáculo para encontrarle destino: todavía tiene pendientes más de 25 millones de dólares por cobrar y, hasta ahora, no está demostrando un rendimiento acorde a esa cifra.
De hecho, según Dave McMenamin, de ESPN, los Lakers han intentado traspasar durante las últimas semanas tanto a Vanderbilt como a Dalton Knecht. Ninguna de las dos operaciones ha prosperado. Sin embargo, el escolta de 25 años parece la alternativa más realista para abandonar la franquicia. Su contrato rookie, de alrededor de cuatro millones de dólares, es asumible para prácticamente cualquier equipo de la NBA. Además, al llevar solo dos temporadas en la liga, todavía puede haber franquicias que crean que tiene un potencial por explotar.
A priori, estas son las tres opciones más realistas. Aunque, si tenemos en cuenta que los Lakers, según Dan Woike, siguen buscando un hombre grande y además mantienen su interés en Jonathan Kuminga, la franquicia tendría que desprenderse de tres jugadores para poder completar todos esos movimientos.
