Boca Juniors venció a Vasco da Gama en el estadio Maracaná y consiguió su boleto a la final de la Copa Sudamericana, impulsado por el regreso de Leandro Paredes, quien anotó el gol que aseguró la clasificación pese a haberse recuperado recientemente de una lesión muscular.
El mediocampista argentino volvió a la actividad 11 días después de sufrir un desgarro de segundo grado en el isquiotibial derecho. Aunque comenzó el encuentro en el banquillo por precaución, ingresó al minuto 12 del segundo tiempo para ayudar a recuperar el control del partido.
Boca había tomado una ventaja de 2-0 durante la primera mitad, pero el descuento del conjunto brasileño aumentó la presión sobre el equipo argentino. En ese escenario, Paredes asumió el liderazgo, pidió el balón y ayudó a ordenar el juego en un momento en que Vasco amenazaba con llevar la serie a los penales.
La clasificación quedó sentenciada con un disparo de larga distancia del capitán, tras recibir un pase de Milton Delgado. El remate desde unos 30 metros sorprendió al arquero Léo Jardim y estableció el 3-1, resultado que permitió a los argentinos resolver la eliminatoria a su favor.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena explicó que decidió reservar a Paredes durante el primer tiempo debido al riesgo de una recaída. Su ingreso, señaló, buscaba aprovechar el desgaste del rival y recuperar el orden del equipo.
Tras el encuentro, el mediocampista agradeció el trabajo del cuerpo médico, los fisioterapeutas, sus compañeros y su familia durante la recuperación. También destacó el esfuerzo colectivo para mantener al club en la pelea por los títulos de la temporada.
Con este resultado, Boca disputará la final de la Copa Sudamericana el próximo 21 de noviembre en el estadio Metropolitano de Barranquilla. El club argentino buscará volver a conquistar un título internacional de la Conmebol, algo que no consigue desde la Recopa Sudamericana de 2008.
