Redacción
Con sus dedos infinitos (su mano tiene una longitud de 26 centímetros) haciendo diminuto el micrófono y su voz quebrada, Victor Wembanyama intentaba asimilar lo conseguido. El gigante imposible se ha saltado todos los tiempos: eliminó con sus Spurs al campeón de la NBA en un séptimo partido en Oklahoma para el recuerdo y disputará a partir de este miércoles (primer partido a las 2.30 h.) sus primeras Finales. Con 22 años. «He aprendido sobre mí mismo que puedo avanzar sobre las dificultades. Quizás esté loco, pero quiero hacer esto 15 ó 20 veces más. Esperemos que no se convierta en una adicción. Quizás ya lo sea», pronunció. Le aguardan los Knicks: el equipo de la ciudad con el mayor mercado NBA contra la estrella llamada a dominar el baloncesto durante la próxima década.
Pocas finales, pues, podría encontrar la NBA con mayor boom mediático después de años ásperos en este sentido. La maldición de los Knicks (no ganan el título desde 1973) contra el desafío que propone el jugador que es el reclamo de las nuevas generaciones. Wembanyama ha llevado de regreso a la lucha por el anillo a los Spurs 12 años después, ahora con Gregg Popovich ya entre bambalinas a sus 77 años tras el derrame cerebral que sufrió en noviembre de 2024. Un líder de 1,88 metros (Jalen Brunson) contra otro de 2,24. La reedición de la final de 1999 o de la última NBA Cup. Una expectación desbordada, con audiencias televisivas al alza y entradas (las más caras) a más de 100.000 dólares en el Madison Square Garden para el tercer envite. Y las más baratas por encima de 4.000.
Porque la serie arrancará en San Antonio, en el lejano Oeste para más contraste. Wembi, en su tercer curso en la NBA, ya está donde casi nadie en el pasado. A Michael Jordan le costó siete años llevar a sus Bulls a la lucha por el título. Cuatro a Kobe Bryant. Porque la lista de estrellas precoces no es tan larga: Abdul-Jabbar, con 23 años, ganó el primero de sus seis anillos en su segunda temporada (1971), Magic Johnson, con 20, el primero de sus cinco (1980), Larry Bird, con 24, a la segunda (1981). Elegidos.
Pero si va de mirar al pasado, nadie como los Knicks. Nueva York es sinónimo de baloncesto, de canastas en cada parque. Brooklyn, Harlem, el Bronx… Pero es una religión que sólo produce frustración. Desde 1999 no pisan las Finales los Knicks, cuando perdieron precisamente contra San Antonio (4-1) en aquella rara temporada del cierre patronal. Los de Popovich inauguraban una era, cinco campeonatos hasta 2014, Duncan, Parker, Ginóbili y compañía. En la Gran Manzana se quedaban con el recuerdo de 1973, Willis Reed, Walt Frazier, Bill Bradley, Earl Monroe, Dave DeBusschere, Phil Jackson y Jerry Lucas… los que ganaron el segundo anillo en cuatro años.
Cuando Pat Ewing se fue en el año 2000, los Knicks se pasaron casi 25 años sin vencer en una serie de playoffs y todo eran polémicas y estrellas caídas en desgracia. El insospechado Jalen Brunson, rodeado de un esforzado y contundente colectivo en el que destacan Karl Anthony-Towns, OG Anunoby, Mikal Bridges y Josh Hart (todos llegados mediante traspasos o como agentes libres), han logrado lo que parecía imposible. Las imágenes de Times Square la noche en la que acabaron con los Cavaliers en las finales del Este resultaron delirantes.
El problema para los Knicks no sólo es Wembanyama -capaz de anotar 41 puntos y 24 rebotes en el primer partido ante los Thunder-, es todo lo que le rodea. Un quinteto con 23 años de media que es pura dinamita defensiva, capaces de tumbar a los Thunder del MVP Shai Gilgeous-Alexander. De’Aaron Fox, Devin Vassell, Julian Champagnie, Keldon Johnson, Dylan Harper -hijo de Ron, el compañero de Jordan en los Bulls-, Stephon Castle… Un colectivo que es pura ingeniería de despachos, pues casi todos fueron elegidos vía draft. Y dirigidos por Mitch Johnson, de interino por la baja de Popovich a cuarto entrenador más joven de la historia en llevar un equipo a las Finales.
Y, por si todo esto fuera poco, la NBA puede presumir de que tendrá un campeón diferente por octavo año consecutivo, la racha más larga en la historia de la liga.
