Redacción
El dolor e impacto ocasionados por una pérdida familiar muchas veces puede representar la caída de quien vive el duelo. Pero, en otras ocasiones, sirve como inspiración y motivación para seguir adelante y dedicar los triunfos a ese alguien especial, como es el caso de la luchadora mexicana Melanie Jiménez Villalba.
Con solo 21 años de edad, la jalisciense ya es multimedallista internacional, doble medallista mundial y forma parte de una nueva generación de gladiadoras nacionales que, poco a poco, se convierten en unas de las rivales a vencer y candidatas al podio en cada competencia que se presentan.
Recién clasificada a los Juegos Panamericanos Lima 2027, gracias a la medalla de plata que ganó en el Campeonato Panamericano de la especialidad celebrado hace unas semanas en Estados Unidos, Jiménez Villalba aseguró que la lucha femenil de nuestro país ya impone en cualquier parte del planeta y se está haciendo de un lugar entre las mejores del orbe.
“Mi experiencia en el Campeonato Panamericano fue algo emocionante. Sinceramente, yo soy una persona muy nerviosa, y en esta competencia fue totalmente diferente y la disfruté mucho porque hace poco falleció mi papá y todo el tiempo fue pensando en él, en mi familia y en mis compañeros.
La vida es un instante y tenemos que hacerlo. Hace un año tuve una competencia panamericana de adultos, y también estaba nerviosa y asustada porque ya era luchar con las señoras, con las grandotas, pero me fue mejor que el año pasado, entonces indica que sí estamos progresando”, relató.
Después de vivir un primer proceso olímpico rumbo a París 2024, el cual no completó al 100%, Melanie Jiménez se declaró lista y decidida para dar el mejor rendimiento con Los Ángeles 2028 como el gran objetivo, lo cual “no está lejos de conseguirse” y sería una hazaña, pues en toda la historia del magno evento, México solo ha tenido una representante: Jane Valencia en Tokyo 2020.
“Afortunadamente, Jane Valencia es de Jalisco, de donde soy yo. La he tenido cerca y me ha dado consejos que me han ayudado bastante. Desde que vimos que clasificó a Juegos Olímpicos, fue algo que me enorgulleció y me motivó muchísimo. Nos veo a mí y a todas mis compañeras cerca de este sueño”, manifestó.
Por último, resaltó la relevancia de sentirse respaldada por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y la Federación Medallistas de Luchas Asociadas (FEMELA). Asimismo, entre lágrimas, compartió unas palabras para su padre, quien falleció a finales del 2025.
“Este trabajo en equipo es súper importante para todos los atletas. Gracias a Dios, siempre he tenido el apoyo de mi entrenador y ahora, en selección nacional, también de la CONADE, la Federación y nuevos preparadores. A la hora de competir se siente ese respaldo, sobre todo para una persona tan nerviosa como yo.
“A mi papá le agradecería todo el apoyo que me dio siempre. En este Panamericano pude vencer a una rival que se me había complicado, y me pesa bastante que no lo haya podido ver terrenalmente, pero sé que me está viendo y cuidando desde el cielo. Gracias a él soy la mujer y atleta que soy hoy, porque siempre me inculcó la perseverancia y disciplina. Una clasificación a Juegos Olímpicos estaría dedicada a él y a toda mi familia que siempre ha estado apoyándome”, sentenció.
