Redacción
La ciudad de Seattle vivió un momento especial con la develación de la estatua del japonés Ichiro Suzuki, una de las máximas leyendas en la historia de los Seattle Mariners.
El reconocimiento, colocado en las inmediaciones del T-Mobile Park, buscaba inmortalizar su icónica postura de bateo y rendir homenaje a su legado dentro de la franquicia.
Sin embargo, el acto tomó un giro inesperado justo en el momento más importante. Al retirar la cubierta durante la ceremonia, el bat de la estatua —parte central de la figura— se rompió de forma evidente, incluso con el público celebrando y el conteo alusivo al número 51 del ex pelotero nipón. El desperfecto ocurrió en pleno acto protocolario, lo que generó sorpresa entre los asistentes.
Lejos de incomodarse, Ichiro reaccionó con su característico sentido del humor. El ex pelotero bromeó sobre lo ocurrido y restó importancia al incidente, lo que ayudó a relajar el ambiente en un evento que también contó con la presencia de otras figuras históricas del equipo.
