José Mourinho regresó al Santiago Bernabéu como entrenador del Real Madrid 4 mil 833 días después de su última aparición en el banquillo blanco y volvió a encontrarse con una afición que todavía conserva recuerdos de una de las etapas más intensas de la historia reciente del club.
La última vez que Mourinho dirigió al Real Madrid en el Bernabéu fue el 1 de junio de 2013, cuando el conjunto merengue derrotó 4-2 a Osasuna en la última jornada de aquella temporada. El portugués se despidió entonces entre aplausos y silbidos, reflejo de la división que marcó su paso por el equipo.
Más de una década después, el escenario y el propio Mourinho lucieron diferentes. El estadio fue completamente renovado y el técnico portugués regresó con más canas y una extensa trayectoria después de su salida del conjunto madridista, aunque mantuvo su característico gesto serio y su intensidad desde la zona técnica.
Su nombre fue anunciado por la megafonía y recibió una ovación moderada por parte de los aficionados. En las tribunas también se escuchó en una ocasión el tradicional “José Mourinho”, aunque el homenaje quedó lejos de las grandes muestras de respaldo que recibió durante su primera etapa.
El regreso provocó que algunos aficionados recordaran aquella época marcada por la Liga de los 100 puntos, la Copa del Rey conquistada ante el Barcelona, las noches europeas y las constantes polémicas que rodearon al entrenador portugués.
Mourinho dirigió el encuentro prácticamente siempre de pie, dando indicaciones y reclamando intensidad a sus jugadores. Desde el banquillo observó la victoria del Real Madrid, que celebró cuatro goles ante la Real Sociedad.
El reencuentro puso nuevamente a Mourinho frente a una afición con la que mantuvo una relación intensa y dividida. Más de 13 años después de su última aparición como técnico madridista en el Bernabéu, el portugués volvió a pisar el estadio y recibió el reconocimiento de una parte de los seguidores blancos.
