El influencer y boxeador Jake Paul anunció que su empresa Most Valuable Promotions (MVP) se fusionó con la Professional Fighters League (PFL), una operación con la que él y su socio Nakisa Bidarian se convierten en cofundadores y directivos de una nueva estructura enfocada en las artes marciales mixtas.
Con esta alianza, Paul fortalece su presencia en el mundo de las MMA, disciplina en la que desde hace varios años ha manifestado su intención de competir y de impulsar un modelo de negocio distinto al de la UFC.
Al presentar el acuerdo, el estadounidense reiteró sus críticas al presidente de la Ultimate Fighting Championship, Dana White, al señalar que uno de los objetivos de MVP es ofrecer mejores condiciones económicas y una mayor proyección para los peleadores.
«Queríamos ofrecer a los luchadores una remuneración justa y una plataforma moderna para convertirlos en superestrellas mundiales», afirmó Paul durante el anuncio.
El empresario sostuvo que la integración con la PFL permitirá acelerar esa visión y desarrollar una organización que combine competencias de alto nivel con contenidos digitales y una mayor interacción con los aficionados.
Además del acuerdo corporativo, Jake Paul confirmó que hará su debut como peleador profesional de artes marciales mixtas bajo el sello de la nueva empresa, un paso que había anticipado en diversas ocasiones.
La fusión con la PFL se produce apenas unos días después de que MVP anunciara una alianza estratégica con Matchroom Boxing, promotora encabezada por Eddie Hearn, con el objetivo de fortalecer la organización de funciones de boxeo, especialmente en la rama femenil.
Con esta operación, Jake Paul amplía su participación en la industria de los deportes de combate, ahora no solo como boxeador y promotor, sino también como uno de los propietarios de una de las principales organizaciones de artes marciales mixtas fuera de la UFC.
