A pocos meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el dirigente Gianni Infantino conmemora diez años como presidente de la FIFA, etapa en la que ha impulsado cambios estructurales dentro del organismo rector del futbol mundial.
La próxima Copa del Mundo marcará un hito al convertirse en la primera edición con 48 selecciones participantes, ampliación que forma parte de la visión del directivo suizo-italiano para extender el alcance del futbol tanto en la rama varonil como en la femenil. El alto interés por el torneo también se ha reflejado en la demanda de boletos, con cifras millonarias de solicitudes en las fases iniciales de venta.
Infantino asumió la presidencia en 2016, un año después del escándalo conocido como FIFA Gate, en un momento en el que la credibilidad del organismo atravesaba una crisis profunda. Desde entonces, ha buscado reposicionar a la institución bajo estándares de mayor transparencia y proyección global.
Más allá de la competencia en la cancha, su administración ha promovido iniciativas de impacto social. Programas como Football for Schools, orientado a integrar el futbol en procesos educativos, y FIFA Arenas, que contempla la construcción de más de mil espacios deportivos para comunidades alrededor del mundo, forman parte de esa estrategia. Asimismo, mediante FIFA Guardians se ha reforzado la protección y el bienestar de menores vinculados al entorno futbolístico.
