El director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Vidal Llerenas, confirmó que la marca de Merlín, el ave que se convirtió en uno de los símbolos más populares del Mundial 2026 en México, pertenece oficialmente a la familia de Carla Ivette Gómez, luego de que sus propietarios denunciaran el uso no autorizado de la imagen del animal por parte de diversas empresas.
A través de una publicación en redes sociales, Llerenas señaló que es un hecho público que, a partir del 24 de junio, Merlín es una mascota cuya marca pertenece a la familia Gómez, originaria de la alcaldía Tláhuac, en la Ciudad de México.
La decisión también fue difundida por el IMPI y la Secretaría de Economía, dependencia encabezada por Marcelo Ebrard.
La propietaria del ave había solicitado la protección legal de la imagen de Merlín tras denunciar que múltiples empresas comenzaron a utilizar al llamado “pato mundialista” con fines comerciales sin autorización.
“Necesito registrarlo ya porque es mucho abuso y están abusando con una familia humilde”, expresó Gómez en una entrevista concedida el pasado 20 de junio.
La familia acudió al IMPI para iniciar el trámite correspondiente luego de detectar que desde el 17 de junio existían al menos cuatro solicitudes de registro relacionadas con el personaje, presentadas por personas ajenas a ellos.
Entre las solicitudes registradas ante el organismo aparecen marcas bajo los nombres de “El pato Merlín” y “El pato de la suerte”. La primera fue promovida por una persona con domicilio en Zapopan, Jalisco, mientras que la segunda fue presentada por un particular radicado en Yucatán, quien incluso anexó una imagen generada mediante Inteligencia Artificial.
La popularidad de Merlín surgió el pasado 11 de junio durante el partido inaugural del Mundial, cuando México derrotó 2-0 a Sudáfrica. Ese día, la familia Gómez salió a vender bebidas en el Centro Histórico de la Ciudad de México acompañada del ave, que vestía una camiseta de la Selección Mexicana.
Las imágenes del pato recorrieron rápidamente las redes sociales y despertaron la simpatía de aficionados nacionales e internacionales, quienes comenzaron a considerarlo una mascota no oficial del torneo.
La notoriedad del denominado también “pato mágico” llegó incluso a instancias internacionales. La FIFA lo nombró embajador del Mundial en la Ciudad de México y posteriormente fue recibido en Palacio Nacional por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Con el reconocimiento de la marca, la familia Gómez busca proteger legalmente la imagen de Merlín y evitar que terceros continúen obteniendo beneficios comerciales sin su consentimiento.
