Redacción
Francia expresó este viernes su «gran preocupación» por el anuncio del Comité Olímpico Internacional (COI) de restablecer las pruebas genéticas de feminidad a partir de los Juegos de Los Ángeles 2028, «un paso atrás», lamentado por la ministra de Deportes, Marina Ferrari.
«Nos oponemos a una generalización de las pruebas genéticas que plantean numerosas cuestiones éticas, jurídicas y médicas, especialmente a la luz de la legislación francesa en materia de bioética», que prohíbe estas pruebas, declaró la ministra en un comunicado enviado a la prensa.
Francia, primer país en levantar la voz
Casi treinta años después de haber renunciado a su práctica, el COI indicó el jueves que las pruebas de feminidad se restablecerán, excluyendo de facto del deporte femenino a las atletas transgénero y a una gran parte de las atletas intersexuales para los Juegos de Los Ángeles.
«Francia toma nota» de esta decisión, pero, «en nombre del gobierno francés, quiero expresar nuestra gran preocupación ante esta decisión», señaló Ferrari.
«Estas pruebas, instauradas a partir de 1967, llegaron a su fin en 1999 debido a las fuertes reservas de la comunidad científica sobre su interés. Francia lamenta este retroceso», deploró la ministra.
Ferrari considera que esta decisión del COI «plantea graves inquietudes en la medida en que se dirige específicamente a las mujeres, al establecer una distinción que vulnera el principio de igualdad».
«Asimismo, define el sexo femenino sin tener en cuenta las especificidades biológicas de las personas intersexuales, cuyas características sexuales presentan variaciones naturales, lo que conduce a un enfoque reductivo y potencialmente estigmatizante», prosiguió la ministra de Deportes.
Recordó, además, que Francia «sigue comprometida con la equidad de las competiciones, tanto como con el respeto a la vida privada de sus atletas, así como con su integridad y su bienestar».
