Sanxingdui: Future Past recaudó apenas 1.21 millones de yuanes durante su primer fin de semana, pese a una inversión superior a los 10 millones de yuanes.
La película china Sanxingdui: Future Past, promocionada como el primer largometraje del país realizado íntegramente con inteligencia artificial (IA), tuvo un estreno por debajo de las expectativas y registró una baja respuesta del público en su primer fin de semana en cartelera.
La distribuidora Bona Film Group organizó más de 10 mil funciones en distintas ciudades de China para impulsar el proyecto. Sin embargo, la preventa apenas alcanzó los 10 mil dólares, mientras que la recaudación inicial fue de 1.21 millones de yuanes, equivalentes a unos 181 mil dólares.
La producción tuvo un costo superior a los 10 millones de yuanes —alrededor de 1.5 millones de dólares—, por lo que los ingresos del primer fin de semana representaron menos del 15 por ciento de esa inversión.
El largometraje requirió dos años de desarrollo y el trabajo de alrededor de 100 técnicos y especialistas. Su propuesta consistió en utilizar herramientas de IA para desarrollar elementos como el guion, los personajes, la animación y las secuencias de acción, sin recurrir a actores reales.
Pese a su apuesta tecnológica, las críticas se concentraron en problemas de animación, expresiones faciales poco naturales y movimientos que no reproducen de manera convincente la física de los cuerpos y los objetos. También se señalaron deficiencias en el ritmo y una historia con situaciones predecibles y poca continuidad narrativa.
Una aventura entre la arqueología y la ciencia ficción
La historia se desarrolla en 2045, cuando un arqueólogo descubre que unas inscripciones halladas entre los vestigios de bronce de las antiguas ruinas de Sanxingdui contienen una advertencia sobre una posible catástrofe para la humanidad.
Junto con una compañera de expedición, emprende la búsqueda de seis reliquias antiguas que podrían contener la clave para evitar el desastre.
La trama combina referencias a la civilización ancestral china con elementos futuristas y plantea temas como el conocimiento, el avance tecnológico y los riesgos del desarrollo descontrolado de la inteligencia artificial.
El resultado comercial de la película representa un revés para la apuesta de Bona Film Group por demostrar que una producción generada completamente mediante IA podía competir con los largometrajes realizados con métodos convencionales. Su recepción también puso en evidencia que la innovación técnica, por sí sola, no garantiza una historia capaz de conectar con el público.
