La FIFA destinará más de 100 millones de dólares adicionales a las selecciones participantes en la próxima Copa del Mundo, con el objetivo de compensar los costos más elevados de estancia y operación en Norteamérica.
La decisión fue aprobada por el Consejo del organismo durante una reunión celebrada en Vancouver, una de las ciudades sede del torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México a partir del 11 de junio.
Como parte del ajuste, cada federación recibirá un incremento en los pagos garantizados.
El monto base subirá en dos millones de dólares, por lo que cada selección obtendrá al menos 12.5 millones.
Además, el respaldo económico destinado a preparación previa y gastos logísticos aumentará de 1.5 a 2.5 millones de dólares.
De acuerdo con reportes internos, varias federaciones, especialmente europeas, expresaron preocupación por el esquema financiero aprobado anteriormente, ya que consideraban que podrían registrar pérdidas si sus equipos no avanzaban a las rondas finales.
También se señaló que las selecciones que jueguen en territorio estadounidense enfrentarán ciertas cargas fiscales que no aplican en Canadá ni México.
La FIFA proyecta ingresos mínimos de 11 mil millones de dólares por esta edición mundialista.
El fondo global de premios será de 655 millones de dólares, cifra superior a la repartida en Qatar 2022, cuando participaron 32 equipos y se distribuyeron 440 millones.
Para esta edición, el campeón recibirá 50 millones de dólares.
En el torneo anterior, Argentina obtuvo 42 millones tras conquistar el título mundial.
