El ajedrez mundial está a punto de presenciar un acontecimiento histórico. El argentino Faustino Oro se convertirá este domingo en el segundo gran maestro más joven de todos los tiempos, consolidando una irrupción que ya es considerada extraordinaria dentro del deporte ciencia.
Con apenas 12 años, 6 meses y 26 días, el prodigio porteño superará la marca que durante más de dos décadas perteneció al ucraniano Sergey Karjakin, quien había conseguido el título de GM a los 12 años y 7 meses en 2002. El único que seguirá por delante será el estadounidense Abhimanyu Mishra.
La hazaña de Oro se produce durante el Festival de Cerdeña, en Italia, donde el joven argentino firmó una actuación sobresaliente y quedó a un paso de asegurar la tercera y última norma necesaria para convertirse oficialmente en gran maestro internacional.
Un talento que ya desafía a la élite
Faustino no solo impresiona por la edad. Su juego transmite una madurez impropia para un niño de 12 años. En Cerdeña acumuló hasta ahora cuatro victorias y cuatro empates, mostrando solidez estratégica, precisión táctica y una capacidad poco común para exprimir posiciones igualadas.
La última ronda tendrá un ingrediente especial: enfrentará al ruso Ian Nepomniachtchi, excandidato al campeonato mundial. El simple emparejamiento ante un rival de semejante nivel le garantiza la norma definitiva, independientemente del resultado final.
El director ejecutivo de la FIDE, el moldavo Victor Bologan, confirmó oficialmente que el argentino cumplirá con todos los requisitos reglamentarios para recibir el máximo título del ajedrez.
La lista de los grandes maestros más jóvenes
Con la irrupción de Oro, la lista histórica queda encabezada por:
- Abhimanyu Mishra – 12 años, 4 meses y 25 días
- Faustino Oro – 12 años, 6 meses y 26 días
- Sergey Karjakin – 12 años y 7 meses
- Dommaraju Gukesh – 12 años, 7 meses y 17 días
- Javokhir Sindarov – 12 años, 10 meses y 5 días
- Praggnanandhaa Rameshbabu – 12 años, 10 meses y 13 días
La presencia de nombres como Gukesh —actual campeón mundial— y Sindarov entre quienes lograron semejante precocidad alimenta todavía más las expectativas alrededor del argentino.
Un estilo que mezcla madurez y agresividad
Especialistas destacan que Faustino juega “como un veterano”. Utiliza aperturas sólidas, estructuras compactas y administra ventajas mínimas con paciencia quirúrgica.
Sin embargo, cuando detecta debilidad en el rival, muestra una faceta completamente distinta: agresiva, táctica y demoledora.
Eso quedó claro en su brillante victoria ante el alemán Gerhard Lorscheid durante la primera ronda del torneo. Allí, el argentino sacrificó piezas para abrir líneas contra el rey enemigo y terminó imponiéndose tras una ofensiva espectacular que recordó a los grandes atacantes clásicos.
Actualmente, Oro ronda los 2528 puntos Elo y continúa en ascenso. Los especialistas consideran que, si mantiene esta progresión, podría ingresar a la élite mundial —el reducido grupo de jugadores por encima de 2700 Elo— en apenas dos o tres años.
El fenómeno que puede transformar al ajedrez argentino
La irrupción de Faustino también reaviva la ilusión de que Argentina vuelva a ocupar un lugar de privilegio en el ajedrez internacional.
El país tuvo épocas doradas: fue tres veces subcampeón olímpico en los años cincuenta y organizó eventos históricos como las Olimpíadas de 1939 y 1978 en Buenos Aires, además del recordado match entre José Raúl Capablanca y Alexander Alekhine en 1927.
Hasta ahora, el gran maestro argentino más joven había sido Alan Pichot, quien consiguió el título a los 15 años y medio.
Faustino pulverizó ese registro y abrió una expectativa inédita para el futuro del ajedrez argentino.
