Las altas temperaturas se han convertido en uno de los principales riesgos para los ciclistas que participan en la Vuelta a España, con registros cercanos a los 40 grados que han obligado al pelotón a extremar las medidas de hidratación y protección durante las últimas etapas.
El líder de la carrera, Enric Mas, advirtió que, si las condiciones de calor continúan, los corredores podrían reunirse para analizar la situación y plantear medidas adicionales ante lo que consideran un riesgo para su seguridad.
“Si sigue haciendo este calor nos tendremos que reunir los corredores para tomar medidas”, señaló Mas después de la etapa con llegada en Loja.
Varios ciclistas han requerido atención hospitalaria debido a las condiciones extremas, mientras que dentro del pelotón crece la preocupación por la posibilidad de accidentes provocados por el agotamiento y las altas temperaturas.
Las imágenes de las últimas jornadas muestran la magnitud del problema. Los equipos han incrementado hasta tres veces la cantidad habitual de bidones de agua por corredor y los chalecos con hielo se han convertido en uno de los principales recursos para combatir el calor.
Durante la etapa del viernes, el francés Valentin Paret-Peintre incluso se echó una botella de agua sobre el casco en el último kilómetro, mientras disputaba la victoria con el belga Wout van Aert.
Mientras algunos corredores consideran que el calor forma parte de las condiciones habituales del ciclismo, otros sostienen que las temperaturas están provocando que la competencia se convierta en una lucha más contra el clima que contra los rivales y el recorrido.
La Unión Ciclista Internacional (UCI) cuenta con un protocolo para situaciones de condiciones climáticas extremas, que contempla distintos niveles de actuación de acuerdo con la intensidad del calor.
El belga Sander De Pestel expresó su preocupación ante el pronóstico de hasta 40 grados y cielo despejado para la jornada del domingo.
El pelotón tiene algunas medidas adicionales, como la posibilidad de recoger bolsas de avituallamiento en más puntos y disponer de agua desde el primer hasta el último kilómetro de las etapas. Sin embargo, varios corredores consideran que estas acciones todavía son insuficientes.
La preocupación principal entre los ciclistas es que las altas temperaturas terminen provocando problemas de salud o accidentes. Ante el pronóstico para este domingo, los corredores esperan que la organización y las autoridades deportivas adopten nuevas medidas para reducir los riesgos durante la competencia.
