Un jurado declaró culpable a Duane “Keffe D” Davis por su responsabilidad en el asesinato del rapero Tupac Shakur, ocurrido en Las Vegas en 1996, poniendo fin a casi tres décadas de investigaciones, especulaciones y teorías alrededor de uno de los crímenes más conocidos de la historia del hip hop.
Davis, de 63 años, fue encontrado culpable de un cargo de asesinato con un arma mortal tras un juicio de varias semanas. El jurado deliberó durante menos de tres horas antes de emitir su veredicto.
El acusado podría recibir una sentencia de cadena perpetua. La audiencia para determinar la pena está prevista para octubre.
Tras conocer el fallo, Sekyiwa “Set” Shakur, hermana del fallecido rapero, rompió en llanto y abrazó a integrantes de la fiscalía, mientras el hijo de Davis reaccionó cubriéndose el rostro.
La acusación contra Davis
La fiscalía sostuvo que Davis organizó el ataque contra Tupac Shakur y Marion “Suge” Knight, entonces responsable de Death Row Records, después de una pelea ocurrida esa misma noche entre integrantes de grupos rivales.
Según los fiscales, Davis viajaba en un Cadillac blanco desde el que fueron efectuados los disparos contra el vehículo en el que viajaban Shakur y Knight.
Aunque Davis no habría sido quien accionó el arma, la fiscalía argumentó que fue quien ordenó el ataque y que los otros hombres que viajaban en el automóvil actuaron bajo sus instrucciones.
Davis es el único sobreviviente de los cuatro hombres que, de acuerdo con la acusación, se encontraban en el Cadillac aquella noche.
Casi 30 años sin resolver
Tupac Shakur fue atacado el 7 de septiembre de 1996, cuando se encontraba detenido en un semáforo en Las Vegas. Un automóvil se colocó junto al vehículo en el que viajaba y sus ocupantes dispararon en varias ocasiones.
El rapero recibió múltiples impactos y murió seis días después, a los 25 años. Marion “Suge” Knight también resultó herido, pero sobrevivió.
Durante años no hubo personas acusadas por el asesinato. La investigación tomó un nuevo rumbo cuando Davis comenzó a hablar públicamente sobre el caso y reconoció que se encontraba dentro del Cadillac durante el ataque.
En declaraciones y en el libro que publicó en 2019, Davis relató que había entregado el arma utilizada en el asesinato a personas que viajaban en el asiento trasero, aunque evitó identificar directamente al autor de los disparos.
La defensa cuestionó la falta de pruebas físicas
El abogado defensor Michael Sanft sostuvo que no existían pruebas físicas que relacionaran directamente a Davis con el asesinato.
La defensa argumentó que las declaraciones realizadas por su cliente a lo largo de los años fueron exageradas y formaron parte de una estrategia para obtener notoriedad y beneficios económicos.
También cuestionó que los investigadores no hubieran corroborado elementos centrales del relato de Davis y señaló la ausencia de registros telefónicos u otras evidencias físicas que demostraran que él había ordenado el ataque.
La fiscalía, por su parte, utilizó las propias declaraciones públicas y memorias de Davis como parte de la evidencia presentada ante el jurado.
La rivalidad que rodeó a Tupac y Biggie
El juicio también abordó la histórica rivalidad entre grupos vinculados a Death Row Records, de Marion “Suge” Knight, y Bad Boy Records, de Sean “Diddy” Combs.
La disputa entre ambas facciones estuvo relacionada con la rivalidad entre grupos de pandillas de Los Ángeles y alcanzó a algunas de las principales figuras del hip hop de aquella época.
Seis meses después del asesinato de Tupac, The Notorious B.I.G. fue asesinado a tiros en Los Ángeles. Ese crimen también permanece sin una resolución judicial definitiva.
Con la condena de Davis, el asesinato de Tupac Shakur obtiene por primera vez un responsable declarado culpable en tribunales, casi 30 años después de la muerte de uno de los artistas más influyentes de la historia del rap.
