Redacción
El actor australiano Russell Crowe, protagonista de Gladiador (2000), aseguró que la secuela Gladiador 2 no logró conectar con el público porque perdió el eje moral que, a su juicio, convirtió a la cinta original en un fenómeno cinematográfico.
Durante una participación en el Festival de Cine de Taormina, en Italia, Crowe recordó que durante la producción de la primera película enfrentó presiones para incluir escenas románticas y sexuales entre su personaje, Máximo Décimo Meridio, y Lucila, interpretada por Connie Nielsen.
Sin embargo, rechazó esa posibilidad porque consideraba que contradecía la historia de un hombre impulsado por el dolor tras el asesinato de su esposa e hijo.
