Redacción
Este domingo continúan los trabajos de reparación de la avería en el ducto marino del campo Ek-Balam, en el Golfo de México, que encendió luces de alerta en el sector energético tras el desastre ambiental que ocasionó en febrero de este año la fisura en un ducto submarino cerca del campo Cantarell, que no sólo no fue atendida a tiempo sino que trató de ocultarse por directivo de Petróleos Mexicanos (Pemex) hasta que los manchas de crudo llegaron a las costas de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
La empresa pública aseguró este domingo que desde la mañana del 10 de septiembre el ducto marino se mantiene despresurizado, aislado en ambos extremos, sin flujo y sin emanación de aceite crudo, en el punto donde se detectó la fuga a 46 millas náuticas de Ciudad del Carmen. Sin embargo, la reparación de la tubería que corre en el lecho marino no ha concluido.
Apuntó que avanzan los trabajos especializados de intervención submarina a 50 metros de profundidad, mediante personal de buceo de saturación que opera con una mezcla respirable de helio y oxígeno, “en jornadas continuas”.
Al corte de este domingo, se registra un avance del 70 por ciento en la remoción del lastre de concreto del ducto.
