Redacción
Este jueves, Xu Jiayin, el fundador de Evergrande, el colapsado gigante del sector inmobiliario en China fue condenado a cadena perpetua. Asimismo, deberá ceder la totalidad de su patrimonio.
El empresario fue declarado culpable en diversas transgresiones, tales como alteración de estados contables, manipulación de registros contables, fraude contable o distorsión de la realidad económica.
Evergrande entró en impago en 2021
La investigación judicial reveló que la compañía y su presidente obtuvieron el control de entidades financieras mediante sobornos, desviaron fondos de créditos y seguros, otorgaron préstamos ilegales y se apropiaron indebidamente de bienes corporativos bajo el pretexto de repartos de dividendos, afectando gravemente la economía de mercado y los derechos de propiedad pública y privada.
Con un pasivo total cercano a los 330 mil millones de dólares, Evergrande entró en impago en 2021 tras las restricciones impuestas por Pekín y se convirtió en la cara más visible de la profunda crisis inmobiliaria del país.
Este colapso derivó posteriormente en una orden de liquidación dictada por la justicia hongkonesa y en multas históricas contra su principal filial por falsificar ingresos y beneficios en un escándalo que superó con creces al caso Enron.
Como parte de este fallo, un tribunal de la ciudad de Shenzhen, ubicado en el sur de China, dictó sentencias contra el fundador del conglomerado Evergrande, Xu Jiayin (conocido internacionalmente como Hui Ka Yan), y contra varias figuras clave de la empresa. La justicia impuso multas millonarias a la matriz principal y a su filial inmobiliaria.
Además, la corte condenó a penas de prisión de entre seis y dieciocho años a otros cinco exdirectivos de alto rango, entre los que figuran Zhen Litao y Ke Peng. Según la cadena estatal CCTV, el total de fallos judiciales vinculados a este proceso incrementó a 56, con sanciones privativas de la libertad que partieron desde un año y diez meses.
