La tenista estadounidense Coco Gauff afrontará el próximo Abierto de Francia con una perspectiva distinta a la que tuvo en anteriores defensas de títulos, buscando quitarse la presión que implica regresar como campeona vigente.
La jugadora explicó que ya no considera el torneo como una obligación de “defender” el campeonato obtenido el año pasado, sino como una nueva oportunidad de competir y volver a luchar por el trofeo. Gauff reconoció que en el pasado esa presión mental afectó su rendimiento, especialmente en el Abierto de Estados Unidos de 2024, donde fue eliminada en la cuarta ronda tras cometer múltiples dobles faltas.
Ahora, la estadounidense asegura sentirse más madura y enfocada únicamente en disputar el certamen como cualquier otro torneo importante del calendario.
El año pasado, Gauff conquistó Roland Garros tras derrotar en la final a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka. En esta temporada volvió a mostrar buen nivel sobre arcilla al alcanzar la final del Abierto de Italia, torneo que sirve como preparación para París, aunque terminó cayendo frente a Elina Svitolina.
Pese a la derrota, Gauff destacó que el torneo en Roma le permitió atravesar distintos escenarios competitivos que considera útiles para llegar mejor preparada al Grand Slam francés.
Uno de los aspectos que más optimismo le genera es la evolución de su servicio, golpe que durante años representó una debilidad en su juego. La estadounidense señaló que ahora se siente mucho más estable técnicamente, gracias a mejoras en el lanzamiento de pelota, el equilibrio corporal y la confianza en la ejecución.
Mientras tanto, varias de las principales favoritas atraviesan momentos irregulares sobre arcilla. Sabalenka, dominante este año en canchas duras con títulos en Indian Wells y Miami, ha mostrado dificultades en esta superficie y recientemente fue eliminada antes de lo esperado en Roma, además de presentar molestias físicas en la espalda baja.
Por su parte, Iga Swiatek, cuatro veces campeona de Roland Garros, continúa adaptándose al trabajo con su nuevo entrenador, Francisco Roig, excolaborador de Rafael Nadal. La polaca cayó ante Svitolina en semifinales del torneo italiano.
La propia Svitolina atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera reciente, luego de conquistar en Roma su primer título WTA 1000 en ocho años y regresar al top 10 mundial tras una pausa por maternidad.
También destacan otras jugadoras como Marta Kostyuk, campeona en Madrid antes de retirarse de Roma por molestias físicas, y la joven rusa Mirra Andreeva, quien con apenas 19 años ya se ha consolidado como una de las promesas más fuertes del circuito.
En contraste, la experimentada Sorana Cirstea vive una destacada recta final de carrera a los 36 años, luego de alcanzar las semifinales en Roma antes de anunciar que planea retirarse al finalizar la temporada.
