Redacción
El destino y la FIFA parecen haberse aliado para regalarle un guiño místico a la afición argentina. Cuarenta años después de una de las tardes más icónicas en la historia del futbol, Argentina e Inglaterra se volverán a ver las caras en una Copa del Mundo, y el escenario se perfila con un guion que parece escrito por la mismísima nostalgia albiceleste.
INGLATERRA VS ARGENTINA: MISMOS UNIFORMES QUE EN MÉXICO 1986
Apenas 24 horas después de confirmarse el monumental enfrentamiento, la FIFA dio a conocer las indumentarias oficiales para el partido. Por cuestiones de localía administrativa, Inglaterra saltará al campo con su clásico uniforme blanco, lo que obliga a la Selección Argentina a dejar de lado la tradicional camiseta albiceleste y vestir su indumentaria alternativa de color azul.
La coincidencia encendió de inmediato las alarmas de la ilusión y las cábalas entre los hinchas. La última vez que estos dos gigantes se cruzaron en fase eliminatoria con Argentina vestida de azul fue el 22 de junio de 1986 en los Cuartos de Final del Mundial.
EL DÍA QUE MARADONA SE VOLVIÓ INMORTAL
Aquella tarde en el Estadio Azteca quedó grabada el los libros de historia del futbol, pues —literalmente— de la mano de «El Diego», Argentina venció a Inglaterra en uno de los partidos más memorables de las justas mundialistas.
Primero llegó la polémica «Mano de Dios», aquel gol anotado con el puño que burló la salida del arquero Peter Shilton. Poco después se firmó el «Gol del Siglo», la mítica carrera que arrancó desde la media cancha donde Maradona sembró a toda la defensa inglesa para consolidar el pase a la final de la Albiceleste, que ese día vestía precisamente de azul.
LA CÁBALA DE VESTIR AZUL VS INGLATERRA
Aunque la coincidencia cromática ha desatado la locura en las redes sociales, existen diferencias notables en la armadura actual. A diferencia de la tela ligera y el azul brillante de 1986, el uniforme que se presentará en esta ocasión luce un azul mucho más oscuro y cuenta con un patrón moderno en el frente de la camiseta.
Sin embargo, para los fanáticos más creyentes de las coincidencias y los patrones históricos, el tono de la tela es lo de menos. La afición argentina ya abrazó por completo la indumentaria con la esperanza de que el desenlace sea el mismo que hace cuatro décadas y que el misticismo juegue, una vez más, a favor del equipo.
